martes, mayo 31, 2005

Parker Bros. aren't Wallies, Wally


Por eso los reyes de la baraja francesa no tienen pies... pues no son listos ni na...

Hasta hace dos años, para mí el mayor de los misterios era qué habría después de la tercera fase del RENEGADE (ya que la llamada “Gran Berta” nos ha zurrado la badana, tanto a mi hermano como a mí, desde los remotos tiempos del Spectrum 48K). Superado ese jalón (casi me estalla un ventrículo aquel día), el segundo gran misterio de mi lista particular pasó a ocupar el puesto en cabeza:

¿Qué tiene de intrigante el CLUEDO?

En teoría, estamos ante “el gran juego de detectives”. Y si mis huevos tuvieran mecha, serían bombas. ¿Qué clase de detective entraría a una casa e iría diciendo “ha sido usted, con un puñal en el dormitorio... ¿no? Entonces ha sido usted, con una pistola en la bodega...” hasta dar con la solución correcta? ¿Qué esperan, que el culpable se ponga a sudar en cuanto oiga su nombre y el arma homicida asociados? ¿O quizá esperan que el ego del asesino le pierda y se le escape un “¿Ves como eres un listo? ¡Lo hice con la llave inglesa, patán!”?

Pero, como el gran Súper Ratón solía decir: “¡No se vayan todavía, aún hay más!”: los jugadores asumen el papel de cada uno de los personajes, que pueden ser el culpable... ¡Sin saberlo! ¿Por qué no recuerda el asesino su propio crimen?

- “Anda, pues fui yo... bah, yo qué sé, como mato a tanta gente...”

¿O bien experimentaba el Dr. Lemon con un gas amnésico cuando lo asesinaron? Y sobre todo... ¿Cómo llegarías a resolver un crimen si resultas ser tú el asesino?

- “Ya sé lo que pasó: lo hice yo mismo con el candelabro en el estudio... llamen a la policía y que me encierren lo más rápido posible, por si he olvidado algún detalle relevante más, como que me convierto en hombre lobo”.

En cuanto a las posibles armas... es comprensible que se dude entre una tubería, un candelabro o una llave, si el cadáver presenta una herida contundente en el cráneo. Pero... ¿Qué confusión hay con un disparo? ¿Podría alguien dar una puñalada con una soga (al igual que en la cárcel te cortan con un azucarillo)? ¿Es capaz alguien de doblar un candelabro hasta encajarlo en el cuello de su víctima, para estrangularlo? (Y si fuera así... ¿Nos interesa saber quién ha sido ese animal, o más bien cuál es el primer tren que nos alejará de allí?). He aquí una posible explicación de esta incógnita:

- Señorita Amapola... ¿Qué hace despierta a estas horas?
- Apuntarle con una pistola, pensé que era obvio.
- No puede... ¡¡No... no se atreverá!! No se... ¿qué me pasa en el brazo? Noto como un hormigueo...
- ¿Y usted se llama “doctor”? Le está dando un infarto, hombre...
- ¿Un in...? ¡NO PUEDE SER! ¡AGH... AAAAGHHHH! *clonc*
- Toma ya, y sin tocar el gatillo. Aprende, Scaramanga.


Si bien, cabe la posibilidad de que sepamos que el Dr. Lemon ha muerto porque de pronto desaparece y no se le vuelve a ver (que es lo que yo pensé que le había pasado a Geena Davis, hasta que la vi en Stuart Little)

- Señora Prado... ¿ha visto al Dr. Lemon en toda la semana?
- No, señor Pizarro... ¡a ver si lo van a haber matado!

Eso explicaría lo del arma... y por qué no se sabe dónde se cometió el crimen. ¿O es que el asesino arrastró al buen doctor como un fardo y lo echó al cubo de la basura?

Sirva como final la teoría paranoica (que mi amigo el fontanero Dick comparte al 100%) expuesta en el COMPENDIO DE LOS MALDITOS publicado por ¡¡LAS CINCO EN PUNTO!! (la web donde siempre es la hora de merendar):

Estos seis personajes cayeron en un bucle temporal durante una visita de fin de semana en la mansión del Dr. Lemon, y llevan más de cuatro décadas asesinándolo, por turno, con una de las seis armas que poseen (pistola, puñal, soga, candelabro, tubería y llave inglesa) en una de las nueve habitaciones de la mansión. Lo peor es que justo después del crimen, el asesino pierde la memoria y también participa en la investigación, pudiendo darse el caso de que descubra, para su desgracia, que él mismo asesinó a sangre fría a su anfitrión (o su jefe, en caso de la Sra. Prado). La cruda realidad es que la mansión del Dr. Lemon es ni más ni menos que el Purgatorio, donde estas seis almas están siendo torturadas por haber asesinado en complicidad realmente al Dr. Lemon cuando aún vivían.

7 Comments:

At 10:10 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Ay ay ay, caminante, que no has prestado atención este mes... cachis, tendré que ponerte un notable en lugar del acostumbrado sobresaliente.

De ese juego, "el asesino" ya hablé hace días, pero con baraja española en lugar de un papelito. La entrada se llamaba, si no recuerdo mal, "Fournier isn't a Wally, Wally".

 
At 7:07 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Ya no me acordaba de este juego jejeje. Creo que la última vez que jugué me pillé tal rebote que no volví a jugar. Me cazaron a la primera y eso si que no.

 
At 10:07 a. m., Blogger cris ha tenido el valor de decir...

No es que yo quiera ofender pero.....¿Tú que fumas tío?
Tas como una cabra (tú y el cluedo).

 
At 10:54 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

No fumo nada, eres una malpensada. Y si esto te ha parecido "estar como una cabra", ya verás el de mañana...

 
At 11:01 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Señorita Caminante, le hago partícipe de que el artículo mencionado fue publicado hace tres semanas exactas (esto es, el día 10 de mayo).

El título correcto era "E.HONDA ISN'T A WALLY, WALLY".

 
At 11:12 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Cht, cht... esto se parece más a mi web últimamente que al ingenioso carpintero que conozco.
Btw, cris, que Wally sea más inteligente que tu no significa que este loco.

 
At 12:08 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

el mejor montaje fotográfico que he visto hasta el momento XDDDDD

 

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