Mr. Potato Head isn't a Wally, Wally.

El Sr. Potato va a estar durmiendo en el sofa un LAAAARGO periodo...
No sé quién, si es que fue alguien (no como los chistes sobre Antonio Flores, que brotaron solos), designó las edades del hombre (que hasta nuevo aviso creo que son Infancia, Niñez, Adolescencia, Madurez y Tercera Edad, corregidme si queréis morir). De lo que estoy seguro es de que no fue una madre.
Porque para las madres, las edades del ser humano (que decir “el hombre” es cabrear a Icíar Bollaín, y no es plan), son simplemente:
- Infancia.
- Muy mayor.
Señora, tratar a su hijo como un niño hasta los quince años sólo trae problemas. Son precisamente estos individuos los que, o bien se ponen a fumar a los trece para sentirse mayores o bien se comportan, efectivamente, como niños de mamá... hasta que se hartan de que los inflen a collejas y se ponen a fumar para que los demás sientan que es mayor (ser proveedor de tabaco en el aseo del colegio: ese gran simulacro de respeto).
¿Pero cuándo cambia uno de “mi niño” a “muy mayor”? Como todo en esta vida: con un acontecimiento traumático (sirva como ejemplo la llamada Edad Contemporánea, marcada por el descubrimiento del Aceite de Hígado de Bacalao). Así como el renacuajo pasa a ser rana el día que pierde la cola, un niño pasa a ser “muy mayor” el mismo día en que pierde el tambor de detergente lleno de indios y vaqueros de plástico (puede sustituirse por coches majorette, masters del universo, clics de playmobil o esa caja llena hasta los topes de piezas de tente de diversas procedencias).
Así es, amigos, un buen día, mamá pájaro llega al nido y empuja a su chiquitín para que aprenda a volar... y mientras el ingenuo mocoso está fuera, va y le tira los juguetes. Hace falta ser canalla.
Pero bueno, ¿qué pasa aquí? ¿cómo es que la que ayer era el hada buena que regala juguetes se ha convertido en la bruja malvada que los arrebata? ¿En qué momento abandonó Saruman el Sabio la razón por la demencia? ¿Acaso no pone bien claro en la caja de JUEGOS REUNIDOS GEYPER “de 9 a 99 años”? ¡Eso significa que para ser “muy mayor para esas cosas” hay que tener UN SIGLO DE EDAD!
Ni hablar, no hay excusa. Los tira porque le da la gana. Porque no los tiró aquella vez que, a las nueve de la noche, el salón aún parecía una peli de Leone y harta de amenazas juró y perjuró que iban directos a la basura... Ni la vez que la abuela pisó un porsche en miniatura y se dio un costalazo en el pasillo... Ni cuando el primo Sergio se tragó una pieza de tente que de algún modo misterioso apareció en su puré de patatas... Y de pronto, un día... ¡HOP! tus Transformers alcanzan su última forma: bolsa de basura. Y ya has crecido. Bienvenido al sufrimiento, chico...
Porque para las madres, las edades del ser humano (que decir “el hombre” es cabrear a Icíar Bollaín, y no es plan), son simplemente:
- Infancia.
- Muy mayor.
Señora, tratar a su hijo como un niño hasta los quince años sólo trae problemas. Son precisamente estos individuos los que, o bien se ponen a fumar a los trece para sentirse mayores o bien se comportan, efectivamente, como niños de mamá... hasta que se hartan de que los inflen a collejas y se ponen a fumar para que los demás sientan que es mayor (ser proveedor de tabaco en el aseo del colegio: ese gran simulacro de respeto).
¿Pero cuándo cambia uno de “mi niño” a “muy mayor”? Como todo en esta vida: con un acontecimiento traumático (sirva como ejemplo la llamada Edad Contemporánea, marcada por el descubrimiento del Aceite de Hígado de Bacalao). Así como el renacuajo pasa a ser rana el día que pierde la cola, un niño pasa a ser “muy mayor” el mismo día en que pierde el tambor de detergente lleno de indios y vaqueros de plástico (puede sustituirse por coches majorette, masters del universo, clics de playmobil o esa caja llena hasta los topes de piezas de tente de diversas procedencias).
Así es, amigos, un buen día, mamá pájaro llega al nido y empuja a su chiquitín para que aprenda a volar... y mientras el ingenuo mocoso está fuera, va y le tira los juguetes. Hace falta ser canalla.
Pero bueno, ¿qué pasa aquí? ¿cómo es que la que ayer era el hada buena que regala juguetes se ha convertido en la bruja malvada que los arrebata? ¿En qué momento abandonó Saruman el Sabio la razón por la demencia? ¿Acaso no pone bien claro en la caja de JUEGOS REUNIDOS GEYPER “de 9 a 99 años”? ¡Eso significa que para ser “muy mayor para esas cosas” hay que tener UN SIGLO DE EDAD!
Ni hablar, no hay excusa. Los tira porque le da la gana. Porque no los tiró aquella vez que, a las nueve de la noche, el salón aún parecía una peli de Leone y harta de amenazas juró y perjuró que iban directos a la basura... Ni la vez que la abuela pisó un porsche en miniatura y se dio un costalazo en el pasillo... Ni cuando el primo Sergio se tragó una pieza de tente que de algún modo misterioso apareció en su puré de patatas... Y de pronto, un día... ¡HOP! tus Transformers alcanzan su última forma: bolsa de basura. Y ya has crecido. Bienvenido al sufrimiento, chico...
PYJAMARAMA PRESENTA: LAS PANTOMIMAS DE WILMA Y HERBERT
HOY: "SAN TIRANDO ESTÁ EN LA ERMITA" (o: "La Venganza es un plato que se sirve en lonchas")
- Pero bueno... ¿dónde están mis bikinis? ¡No encuentro ni uno!
- Los he tirado, mamá.
- ¿CÓMO? ¿POR QUÉ?
- Es que YA ERES MUY MAYOR para esas cosas. A partir de ahora, bañador de una pieza. Si yo pierdo a He-man, tú no enseñas el ombligo.
- Pero bueno... ¿dónde están mis bikinis? ¡No encuentro ni uno!
- Los he tirado, mamá.
- ¿CÓMO? ¿POR QUÉ?
- Es que YA ERES MUY MAYOR para esas cosas. A partir de ahora, bañador de una pieza. Si yo pierdo a He-man, tú no enseñas el ombligo.

9 Comments:
Ya no me acuerdo qué iba a comentar. He abierto la ventana de comentarios y de pronto se ha iluminado ante mí la frase «Elegir una identidad».
¿Puedo?
Ostras de la China, las posibilidades que se abren ante mí son infinitas. Me ronda por la cabeza incluso el travestismo.
Pero serás mamón, con lo bonitos que me han quedado los Potato (que son de mi puño y ratón, lo juro) y ni eso me comentas.
Triste es el mundo del comentario...
Tus potatos me habían llamado la atención, afirmo.
Otrosí, «la venganza es un plato que se sirve en lonchas» lo pienso utilizar insistentemente sin citar siquiera su procedencia.
Pero tío, ¡es que me lo sigue proponiendo!
Pues cuidado que mira lo que le pasó a Schwarzenegger (y lo bien que lo escribo, cucha) en Desafío Total. Que yo no habría cambiado a Sharon Stone por Rachel Ticotin ni con bonos descuento de regalo.
En cuanto a la frase, puedes usarla igual que yo digo lo de "cinco, por el culo te la trufo" sin especificar que es obra tuya.
No olvidare cuando mi padre regalo a la vecina mi arcon LLENO de playmobiles. La granja, el barco pirata, el fuerte... ¡¡¡todo!!! ya no tenia derecho a divertirme mas o q? ¬¬ lo peor es q cnd fui a recuperarlo lo habian tirado :S:S Aun con 22 años lo echo de menos :(
Yo nunca tuve un cinexin :( xDDD
Esa es otra, maese holbitla... lo de regalar a los vecinos. Que por una parte, te queda el consuelo de que tus juguetes no han ido a la basura (madre mía si hubieran estrenado Toy Story unos cuantos años antes...). Pero por la otra, te queda el pensar que otro niño y no tú los está disfrutando. Y que como te encuentres una cabecita de pirata playmobil en la escalera, le vas a enseñar al vecinito a cuidar bien los juguetes. A base de castañas.
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Yo sí lo tuve. Ese lo conservé, y terminé regalándoselo por mi propia voluntad a mis primos pequeños.
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Señorita Caminante, lo sádico y malintencionado es quitarle a un niño sus juguetes. Más aún, quitarle algo a alguien. Y de eso es de lo que va mi rollo de hoy.
Lo de que hablo desde la arrogancia de mi DNI es una falacia, dado que NADIE se muestra arrogante con su DNI al salir (por regla general) realmente DESFAVORECIDO (por no decir como el culo) en la foto. Ya me gustaría ver la foto del carnet de Elsa Pataky, ya. Me iba a reír con ganas.
Yo tenía a la Sra. Potato y una versión del Sr. Potato que salió con coche incluido (y el Sr. Potato en lugar del sombrero llevaba una gorra de conductor, qué caña), y me divertía bastante jugando con ellos. Tenían unos cuantos accesorios que les daban bastante versatilidad.
Hace unos cuantos años mi tía le compró a mi primo un Sr. Potato (relanzado gracias a Toy Story) y comprobé para mi desazón que en la caja no venían más que una cosa de cada. Ni ojos enfadados, ni bocas distintas ni na de na de na.
Una jena.
Tengo sueño
Me pica un huevo
...creo que es todo.
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