martes, julio 05, 2005

La Asombrosa Semana Bonestripper 2


¿Siete días de vida? ¿Pero quién se cree esa payasa para amenazarme?. SADAKO RINGED-OUT, HEE-HEE-HEE!!

¡Saludos, paramecios iridiscentes! ¡Heme aquí, Teniente Franklin “Bonestripper” Morgan, de nuevo al aparato! Hoy me he propuesto ser bueno, y en lugar de trataros con dureza y derrumbar vuestros asentados pilares demagógicos, vamos a jugar a los oficios, como hacía Teresa Rabal poniéndose de pie y volviéndose a sentar. Abrid bien los ojos, renacuajos sin flagelo, ante la MINILISTA HOMOLOGADA DE EMPLEOS, TRADUCCIÓN RIMBOMBANCIO - ESPAÑOL, para que sepáis lo que quieren decir los culotiesos (sobre todo en los informativos) cuando hablan del empleo en este país que cuelga de Francia; es una lista indispensable teniendo en cuenta que hoy cualquier cosa se considera denigrante y ofensiva para un colectivo (ejemplo: el anuncio de Bocatta que decía “llegar doblado a casa a disfrutar de tu lumbalgiaaaaa”, que dejaba por tierra a los agricultores; y sin haberlo deseado me ha salido un chindasvinto)

Auxiliar de Vuelo – Azafata.
Auxiliar Administrativo – Fotocopiadora humana a jornada completa.
Profesional libre – Chapuzas que importa las piezas de Alemania.
Profesional de la Construcción – Albañil mondo y lirondo.
Licenciada en Humanidades – Cajera de supermercado / teleoperadora.
Colegiado – Abogado / Árbitro.
Hijo de la Gran Puta – Abogado / Árbitro.
Restaurador – Cocinero endiosado.
Director de Recursos Humanos – Jefe de Personal (aunque al echarte a la calle te jure que “no es personal”).
Periodista de investigación – Maruja chafardera (sí, en femenino, teniendo en cuenta que los “ellos” suelen ser o dárselas de mariconieri).
Empleado temporal – Infeliz explotado.
Hombre de confianza – Recadero lameculos.

Y ahora lo que Andrés el Inglés, t.c.c. el Hombre de la Vespa, estaba esperando con ansia visigótica: la segunda parte del relato que rompe moldes (como un mono haciendo flanes).

TOPICAL WOODS (2 / 5)
— ¿Pero por qué nosotros? – sollozó Sarah.
— Por dios santo, Sarah... no creas que es fácil encontrar a chica de diecisiete años, virgen, de expediente escolar intachable y con un total rechazo por todos los vicios, incluyendo el tabaco o una simple cerveza, con un círculo de amigos tan variados como un jugador de fútbol cachitas, un poeta amariconado que lleva sombrero en pleno siglo XXI, un negro fumeta que habla continuamente como si le apretasen las meninges, un novio que se cuela por la ventana cada noche y se conforma con darle un besito en la frente a su chica...
— ¿Y Stevie? ¿Por qué lo mató a él?
— Cuando me cargué a ese hiphopero plasta que no sabía hablar sin encoger los hombros...
— Kenny.
— Eso, Kenny. Tu amiga la zorra...
— Lindsay.
— Efectivamente, Lindsay, dijo “¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Han matado a Kenny!”, ese patán de Stevie no pudo evitar decir “¡Hijos de puta!”. La gente que hace referencias a series de televisión o a otras películas para dar un toque de humor en crisis como esta, merece la muerte. Además, tu amiga la zorra...
— ¡Lindsay! – insistió Sarah.
— Eso, Lindsay. Bueno, ella fue una víctima fácil, porque creyó que yo era ese gafotas patético de Stevie haciéndole una de sus conocidas bromas pesadas. Se me hizo eterno hasta que llegué a ella oírla repetir la ridícula frase “Stevie sé que eres tú, esto no tiene ninguna gracia”.
— ¿Qué hay de Hannah? ¡Ella no fumaba porros! – Davenport se llevó la mano a la boca y desvió la mirada, intentando recordar.
— Oh, ya sé quién dices. Ella misma se lo buscó. Era lo que hoy se conoce como una “negraciosa”. No podía evitar chasquear los dedos cuando hablaba, y no era capaz de controlar esa cargante oscilación de cabeza suya al dar un corte a un chico.
— ¿Y Jessie Jester?
— ¿La rubia de tetas grandes? ¿La primera víctima?
— ¡Sí! ¡Ni siquiera era mi amiga!
— Imagino que ahí el que se dejó llevar por el tópico fui yo.

Sarah sonrió, triunfal.

— ¡Eso le hace un maleducado cargante, como todos mis amigos!
— Tienes razón... oh Molly... ¿qué he hecho? ¡He sido malo! ¡He sido como los demás! ¡Soy indigno y debo morir! – lloriqueaba Davenport. Repentinamente volvió a su facha de asesino psicópata y sobreactuado – Sin embargo... si había algo que la vieja Molly odiaba era que dejase una tarea a medias. Me castigaba mucho más duramente, entonces... de modo que terminaré mi tarea y después me suicidaré.

Entonces, alguien entró volando por la ventana del salón, pulverizando el cristal y rodando por el suelo.
CONTINÚA MAÑANA. SI TE LO PIERDES, PODRÍAS SER EL PRÓXIMO...

2 Comments:

At 1:01 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

y no era capaz de controlar esa cargante oscilación de cabeza suya al dar un corte a un chico.
XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

 
At 10:54 a. m., Blogger cris ha tenido el valor de decir...

Je, je...me he reido mucho con tu "homologación" de títulos ¿Creees que habría posibilidad de que se incluyeran en el diccionario de sinónimos? Lo digo para mayor conocimiento de la gente...

 

Publicar un comentario

<< Home