Margarita, te canta el pozo a pimiento.

And I say to myself: what a wonderful woooooo-oooo-oooorld
La hora había llegado. Tragando saliva y ajustándose el alzacuellos, el sacerdote preparó la entrada. Tras la puerta, un inquieto silencio, un simulacro de calma. Su mano temblorosa giró el pomo y, con una serie de chirridos, el paso al terror quedó abierto.
No era una visión agradable la que allí aguardaba: la habitación, cálida y acogedora en un pasado cercano, presentaba ahora un clima asfixiante, como si la atrocidad que yacía entre los cuatro muros hubiese modelado el aire, transfiriéndole su perfidia. Los barrotes que componían el cabecero del gran lecho habían perdido el lustre que presentaron antaño, como si el contacto con los brazos de aquella mujer los hubieran corrompido.
— Hola, padre – saludó ella, con un tono grave que no correspondía a su garganta.
— ¿Con quién hablo? – preguntó el aludido, tratando de calmar su pulso. La criatura soltó una risotada espeluznante; obligándose a no temblar, el sacerdote aferró con fuerza el asa de su maletín.
— ¡No me diga que no me conoce! ¿No se supone que ustedes lo saben todo? – y vomitó otra carcajada.
Los dedos inquietos del sacerdote buscaron el cierre del maletín. Tras serpentear por el suave cuero, finalmente sintió un agradable frescor metálico en las yemas. Presionó y extrajo de él sus instrumentos.
— ¿Me ha traído un regalo? ¡Qué amable, pensaba que los curas acaparaban! – exclamó la mujer, con un tono de voz mucho más agudo. Esta vez la carcajada tuvo el efecto de una fina broca sobre los tímpanos del religioso.
— ¡No caeré en un juego tan vulgar! – exclamó el aludido, alzando un vial recién destapado — ¡Las palabras nada pueden contra mí! – y con un rápido movimiento derramó un poco de agua del recipiente sobre el sucio camisón.
— ¡Nooooo! – exclamó la criatura, intentando retorcerse pese a las ligaduras. El agua parecía estar haciéndole daño.
— Los espectadores, con sus llamadas al 606 353 535 y sus mensajes al 2332... – los alaridos de la criatura hicieron necesario que levantase la voz, hasta convertirla en un grito – han decidido que abandona este cuerpo... ¡César Almagro! — arrojó el papel al suelo y vació el vial por completo — ¡Abandona este cuerpo! ¡El público lo exige! ¡Abandona este cuerpo!
— Finalmente ha sido César el que ha abandonado el cuerpo – anunció la presentadora desde el plató, como si no resultase obvio —. Parece ser que el público, al igual que sus compañeros, no se ha tomado nada bien aquel numerito del crucifijo...
Aquel jueves, “Posesión Múltiple” batió records de audiencia.

3 Comments:
DIOS, no me lo puedo creer. ¿Estamos enfermos O qué? Pensé que lo más descabellado en cuanto a un "reTality" era una posesión múltiple, pero veo que no.
Hablando de embarazos reality. Hay otro programilla, en el que una mujer que no debe de tener tiempo para echar un coito, elige al donante de semen que la hará un niño.
¿Dónde están las asociaciones para defensa de la infancia? ¿Qué niño se merece semejante par de padres?
El otro día pusieron un episodio de SIN RASTRO que iba de una chica que había participado en un "telerrealismo" sobre cirugía estética para buscar a la mujer perfecta. La convertían en Elizabeth Berkley (que pasó de ser feminista radical en "SALVADOS POR LA CAMPANA" a hacer papeles de mujer florero como en "Showgirls" o este del que hablo).
Cada día me parece menos descabellada mi idea.
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