viernes, noviembre 11, 2005

Omelette du Fromage


La verdad está ahí fuera... En el Canal Cuatro... (mientras no se mueva de ahí y la tengamos controlada...)

Figúrese que el sujeto A es amigo nuestro (siendo nosotros el sujeto B, que no participa en este ejemplo y que por tanto es un título más honorífico que otra cosa, como ser conde de Tracafrore si no tienes ni un duro). A se acerca a la barra de un bar y pide un vodka. “¿Cuál quieres?” Le pregunta el sujeto C, a quien llamaremos “camarero” de forma genérica, sin tener en cuenta su sexo o cualquiera que sea el apelativo cum laude que le hayan puesto ahora (que ya no hay obreros ni azafatas, son profesionales de esto y auxiliares de lo otro). El sujeto A repasa las botellas que hay sobre el estante (puede llamarse estante A si se desea) y finalmente elige la botella E, etiquetada con el chocante nombre de “Rushnikov”. Y todos los sujetos que haya alrededor le dirán que cómo se le ocurre pedir algo que todavía tiene trocitos de corcho flotando, cortesía de su envase original.

A esto se le llama “Escándalo Público Menor”, para distinguirlo del que supone, por ejemplo, sacarte la chorra (o equivalente) y cantar “Maytechu Mía”, o decir que te gusta Eurovisión. Todos sabemos que está mal, y si podemos, persuadiremos al sujeto A de que ingiera semejante veneno, cruel imitación de la realidad, que ni sabe bien ni te deja buen cuerpo (como si el vodka de verdad fuera la poción de Asterix, no te jode).

Y si el sujeto A pide un pincho de tortilla… ¿por qué nadie abre la boca?

Pedir tortilla en un bar… ese atractivo misterio. Si el garrafón es química, decidme qué coño es la huevina. Aparte de sonar a mote de pueblo (“La llamamo La Huevina polque é la hija de Rafa, el Huevón, jiá jiá jiá”), cualquier cosa terminada en “ina” suena a laboratorio (¿o creíais que las tetas de Sabrina eran naturales?? ¿Y Karina? ¿Os parece normal?). Claro que Omega 3 y Oleico suenan a dúo de superhéroes cutres y a jeringazo de señor con bata blanca, y nadie duda de lo sanísimos y necesarios que son.

Pero en mi humilde opinión, creo más en la seguridad del culo de una gallina que en cualquier cosa que se fragüe en un barreño. Y de todos modos, no creáis que el hecho de que la tortilla sea un trozo de corcho alfajeño es culpa exclusiva de la hija de Rafa… digo, de la huevina; antaño, cuando no existía (o no se conocía) tal mejunje y los bares podían suministrar huevos como el que da palmas en un concierto (cómo sería el asunto que un cocinero portugués preguntó a mi madre si sabía la receta de la “Salmonella”), las tortillas no tenían mejor cara: culpa ello de la diferencia de precio entre el huevo y la patata (mucho más caro el primero), y de la mayor resistencia de un producto seco y compacto, gracias al cual la tortilla aguantaba íntegra incluso dos días en cartelera (que ya te daba pena comértela, le habías puesto nombre y todo). Culpa ello, también, de esos mengueles de la cocina que echan levadura para que les salga “esponjosa”… como si la “esponjosidad” fuese una cualidad de la tortilla; oiga, que me la voy a comer, no a recostar la cabeza.

Culpa también, por qué no admitirlo, del paladar de cada uno. La tortilla de patatas es como Drácula o Los Tres Mosqueteros: hay unos ingredientes comunes, pero cada uno los adapta como le da la gana y nunca a gusto de todos. Y al igual que Mina puede ser la hija del Dr. Seward (en la peli de Tod Browning, no me lo estoy inventando) uno puede batir el huevo y cuajarlo hasta que no queda de él más que el triste recuerdo y el color amarillo, convirtiendo el conjunto en un taco de madera que sabe a puré (y grumoso, dios qué asco). En cada casa se come de una forma, y si de pequeño te acostumbras, ya no hay tortilla igual (he aquí la nostálgica razón por la que cada década está de moda la de veinte años antes: en los 80 se idolatraron los 60, en los 90 los 70 y ahora todo el mundo está con los 80 que no caga; cada generación ensalza lo que mamó de pequeño). He aquí que, en un sondeo gastronómico, nadie cite simplemente “la tortilla” como plato favorito; porque para el español hay varios tipos de tortilla:

- “Tortilla francesa” (la que hace tu madre cuando tu hermana está a dieta o cuando le sobra huevo de empanar los escalopes), llamada así no porque lleve franceses, sino porque se hace rompiendo y volcando huevos, como hacían ellos con los camiones.

- “Tortilla de…”, que no deja de ser una tortilla francesa con algún añadido (qué dadivosa sorpresa cuando descubres un tranchete fundido en el corazón de lo que, pensaste, no era más que triste huevo)

- Y la famosa “Tortilla de mi Madre” (tcc: “Tortilla de mi Abuela”), que se llama así en honor de tu idolatrada cocinera (a menos que seas Saturno, en cuyo caso la “Tortilla de tu Hijo” tendrá un truculento ingrediente), que como todos sabemos, la hace como nadie. Por lógica debería ser “tortilla de patatas” (no “de patata”, ya que tiene más de una patata; ¿o qué clase de tortilla haces tú?).

Como ya me he reído de una famosa (Karina) y he hecho una bromita al uso (franceses), puedo terminar sin caer en la broma fácil de lo bien que le sale la tortilla a alguna famosa lesbiana. Pero he de decir que hay un chiste con María del Monte que me hace mucha gracia.

20 Comments:

At 10:02 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Uff, estabas hoy sembrao, eh?
También te ha faltao, para rayar la jocosidad popular, hacer el típico símil de la patada en los atributos andro-gonadales.
Risas mil.

 
At 10:36 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Ah, claro, tortilla... y en ese caso sería "tortilla de patada", ja ja ja, qué tronchante...

¿Lo de sembrao va en serio o me lo dices en plan "qué graciosito eres, hermoso"?

 
At 1:41 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

La mejor tortilla de papas es la mía :PP , a su defecto la de la caminante e incluso si me apuras aquella que te hace alguien (aunque no tengo ni idea) un día que tienes muuuuuuchas ganas de comer tortilla pero ninguuuna para ponerte a cocinar :))

Y sí, la levadura en la tortilla... tski tski, igual que echarle leche o las mil variantes extrañas para dar más consistencia, color, esponjosidad o cualquier otra chorrada.

Y tu Wally... ¿qué tal te sale la tortilla?

 
At 5:51 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

¿No te he comentado nunca que no sé cocinar? Vamos, que yo de tortilla... "ni papa". Ajua-ajua-ajua, qué-gra-cio-so-soy.

 
At 6:28 p. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

¡El de María del Monte! ¡Que lo cuente! ¡Que lo cuente!

 
At 6:42 p. m., Blogger Mr.Incógnito ha tenido el valor de decir...

Tengo un recuerdo de una tortilla de patatas...ocurrió aquello en una feria de mi ciudad, nos arriesgamos a pedir el susodicho alimento en un bar que recordaba al del pirata en aquella serie del maquinavaja...y desde entonces mi percepción del universo y de las tortillas cambió...para peor.

Está usted en mis favoritos y en mis enlaces, porque me temo que es la primera vez que escribo por aquí. Dos saludos.

 
At 6:58 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Yo frecuentaba un bar en plan Pirata de Makinavaja, y (como en las historietas) también lo llevaba un calvorotas de esos de barrio que tienen pinta de macarra de buen corazón.

De vez en cuando, con el botellín, te daba un huevo duro. Se nota que las amistades "camarero-cliente" son forzadas cuando el tío te trata de fábula, como si realmente se alegrara de verte a ti (y no a tus consumiciones), pero tras tiempo de fiel asistencia, sigue sin enterarse de que el huevo duro te da un asco que no lo puedes ni oler.

Y no te creas que el tío me ponía otra cosa, no. Que mi huevo duro se lo comía algún amiguete y yo me tenía que esperar al próximo botellín para volver a tirar en "LA RULETA DEL PINCHO". Creo que tenía tortilla, y la usaba para partir el queso encima.

 
At 7:31 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

A ver, zzazz. Esto se remonta a cuando se rumoreaba que Isabel Pantoja y María del Monte estaban liadas.

- Isabel, ¿hacemos una tortilla?
- Espera que cenemos algo primero.

 
At 8:16 p. m., Blogger Mara Jade ha tenido el valor de decir...

jajaja ya he recordado tu blog!!

 
At 9:45 p. m., Blogger Cata ha tenido el valor de decir...

Ay, ay, ay, que intentas tambalear uno de los pilares de mi existencia ...sí ¿qué pasa?, la tortilla de patatas es uno de ellos, hay gente que tiene otros más criticables ¿no? ... como los dichosos Alcántara o el rollo ese de los gavilanes, pues yo, me reafirmo en la tortilla de patatas, hasta en la peor hecha de la historia (cualquiera de las mías).

Por cierto, hoy he conocido un nombre mil veces más estupido que Sabrina, Karina, Huevina, Omega3, ácido-oleico o expansyl, y aseguro que es 100% real: La lurditas ... pobrecita La Lurditas, la hija de la señora Juana ...

 
At 11:05 p. m., Blogger Waznei ha tenido el valor de decir...

Lo mejor de todo esto es cuando dos de tus amigos o amigas coinciden en asegurar que la suya es, sin lugar a dudas y a decir de todo el que la prueba, La Mejor Tortilla del Mundo. Es estupendo porque después de esto es muy fácil que ellos mismos te inviten a cenar y tengas que ejercer de jurado. Para estos casos, recomiendo ser deliberadamente ambiguo en el veredicto para que sea necesaria una segunda ronda.

 
At 12:47 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Sólo le he podido echar una ojeada rápida, pero este blog se augura prometedor...

P.D.: Soy la que mencionó a Ramis en el artículo de Viruete; a mí me gustaba mucho el Dr. Mafrune (aunque también apareciese en las historietas de Cera) y el clásico "Gñé!" de este dibujante

 
At 4:29 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Ah sí, Mafrune. En una historieta de Pafman, su secretaria lo llamaba tantas veces que le borraba el nombre ("Mire, mi DNI. Me ha borrado la "E", ahora soy sólo "Mafrún").

Las aventuras de Sporty Ruipérez también eran geniales. En un restaurante italiano, con su novia Renata, pedía "Espaguetis a la Chufini". Casi me muero al leerlo.

 
At 8:13 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Jajaja, es verdad, Sporty era buenísimo... Yo me partía cuando fue a Venus (creo que era allí) y le clavó la bandera al minúsculo representante del planeta; todo lo que éste exclamaba era "¡A!", una A enorme, sin hache al final. Las onomatopeyas de Ramis eran geniales: "¡Krok!", "¡Botró!", etc.

Buff, por aquí tengo todavía los libros de los Xunguis, y 6 tomos con los números del TBO encuadernados.
Mafrune salía también en las historietas del Dr. Pacostein, ¿verdad? Tenía una hija obsesionada con emular a Guerrero Luna...

 
At 11:59 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Sí, sí que salía. Yo tengo algunos recopilatorios (el de Pafman y el Profesor Ganyuflo es la leche).

 
At 3:32 a. m., Blogger The Slayer ha tenido el valor de decir...

Un articulo de verdadera delicatessen, desde el "vodka" con sabor a gasolina para mecheros (aunque sigue siendo mejor que el Potroff) a la tortilla con huevina. Aunque echo en falta una mencion a la tortilla a la polvora (dado que la de harina de garbanzos creo que no llegaste a probarla, creo que no estabas ese dia presente).
Por cierto, recuerdame que cuando vaya al pueblo busque el recopilatorio de Sporty, que creo que lo tengo alli. Seguro que te descuajeringas de la risa al leerlo.

 
At 2:56 p. m., Blogger La Magdalena ha tenido el valor de decir...

Me da la misma grima la tortilla de huevina que la superchic de Ferrá Adriá con patatas de bolsa (supongo que las artesanas al ajo suave y toquecito de romero y amor de cocinero)
Si me mezclan huevina con onduladas Matutano, desisto de la tortilla por siempre jamás. De la de mi madre no, porque no soy original (ni en esto ni en casi nada) y esa tortilla está por encima de las leyes humanas.

 
At 3:50 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Ajá, ¿lo ves? "La Tortilla De Tu Madre", no falla.

Por cierto que voy comprobando otra teoría: uno no "HACE" tortilla, sino que "LE SALE ESTUPENDAMENTE". Igual que con el Mus, vamos.

 
At 7:19 p. m., Blogger Folks ha tenido el valor de decir...

Has tenido que ver El labratorio de Dexter por cojones para poner ese título

Pafman es un ser increible, sobre todo porque sigo sin saber que mierda de superpoderes tiene. Uno de los personajes más patéticos que llegaron a salir en la serie en mi opinión es Gallman, el hombre más fuerte de Logroño y sus alrededores(?¿?¿) que tenía superfuerza hasta en los párpados. Cierto parecido con el último dragón de DBGTI tiene.

 
At 9:13 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Exactamente, lo de Omelette du Fromage lo saqué de un episodio del Laboratorio de Dexter. Notable alto, señor Folken.

 

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