viernes, noviembre 25, 2005

Si quieres ser como ellos, lee


Es lo que hay.

Es voz común que los españoles cada vez leen menos. Esta afirmación, claro, la pronuncia alguien que va en coche a trabajar y no coge nunca el metro. ¿Que la gente prefiere ir haciendo equilibrio a lo Pinito del Oro o sujetarse a la barra con más piruetas que en Showgirls que cerrar su puto libro y dejar de dar el rollo? Eso SÍ es un hecho. Por no hablar de toda vez que unos molestos crujidos y roces a tu espalda indican que el viajero, aún sabiendo que molesta, se ha empeñado en leer el periódico. Y cuidado, no vayas a moverte mucho y le dobles una página, que aún te lo reprochará con uno de esos chasquidos que se cuidan de hacer bien alto para hacerse oír por encima de los crujidos de su diario.

A veces, el lector molesto, ese que va abrazado a la barra, monopolizándola, con tal de poder leer bien agusto y fuera de peligro (mientras a su alrededor un puñado de aterrorizados viajeros buscan a la desesperada algún sitio donde apoyarse o agarrarse antes de que el próximo meneo del vagón lo mande a freír monas), casualmente lleva un libro que yo ya he leído. Siempre se me ha pasado por la cabeza decirle, en un tono tan amable que fuera molesto per se:

- El asesino es el juez Wargrave.

Y hala, que siga leyendo, feliz trayecto. Por desgracia, no tengo el valor ni la mala sangre de hacer una cosa así, y menos considerándome una de las personas que más odia que le destripen un libro (teniendo en cuenta que las películas duran dos horas y los libros bastante más, el sufrimiento es mayor en el caso literario).

¿No habéis pasado nunca por la desgraciada situación de estar leyendo un libro que también ha leído algún amigo? Sobre todo los más eufóricos, esos que te sueltan:

- "¿Qué estás leyendo? ¡Anda, "Las Hojas del Fresno"! ¡Esa la leí yo, está genial! ¿Qué te está pareciendo? ¿Ya has llegado a cuando se sabe quién es Dupont realmente?"

No, no he llegado, pero gracias. Ahora ese cerdo de Dupont no me engañará, como al resto de ingenuos personajes de la novela. Y el caso es que Dupont puede ser en realidad un detective de la policía, un asesino a sueldo o la reencarnación de Chuck Berry, pero ya sabes que no es quien dice ser, y el 50% de la sorpresa te la ha jodido ese que dice ser amigo tuyo. Me cago en ti y en Dupont, hombre.

Si de verdad leemos menos, me gustaría saber por qué todos los que leen me tocan a mí alrededor. Coño con las estadísticas.

8 Comments:

At 8:23 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Porque formas parte de una secta aunque todavía no eres consciento de ello.

 
At 8:51 p. m., Blogger La Magdalena ha tenido el valor de decir...

Yo monopolizo la barra del metro todo lo que puedo; lo único que echo de menos de mis temporadas trabajando en el quinto pinto era la horita de Cercanías (con las huelgas de ahora serían dos) para leer a mis anchas.
Además, la gente me mira mal porque me leo unos tochos infumables, en lugar de libros de bolsillo finitos, que no tienen tapa dura y no se clavan en mitad de la espalda del resto de viajeros.
Ah! Las maravillas del transporte público

 
At 10:15 p. m., Blogger Folks ha tenido el valor de decir...

Yo como mucho gente leyendo veo en el bus y siempre son los que están sentados..., y en uno de cada 50 autobuses. En el metro creo que las estadísticas me salen al revés, solo ví uno una vez, como quien va al zoo a ver al Ligre (tigre+león)

 
At 11:33 a. m., Blogger Patch ha tenido el valor de decir...

Yo soy de las que leen, pero como tengo el centro de gravedad bajo, normalmente opto por la posición surfing safari antes que la de koala abrazada a la barra..

 
At 1:32 p. m., Blogger mICrO ha tenido el valor de decir...

Hay una estadistica que demuestra que el 50 % de las estadisticas estan mal :P

Saludos

 
At 2:45 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

UK34D (¿46? qué exagerada eres): No soy de ninguna secta, y si lo fuera me habría dado cuenta. Que no soy un personaje de Shyamalan.

LA MAGDALENA, conozco esa sensación. Si vives con alguien, olvida lo de leer agusto: cada cinco páginas viene alguien a dar por saco (en mi casa no he podido leer de Harry Potter más que hasta la segunda parte; con lo gordos que son los demás, a interrupción cada cinco páginas me habría vuelto loco).

FOLKEN, ¿En el Metro de Madrid a hora de salida o vuelta de trabajadores? No te creo. Mientes. Calumnias. Embustes. Estás embustiendo, proclamo. En el autobús, claro, nadie lee de pie (más que nada porque el bamboleo es mucho mayor y más frecuente que el del Metro).

Me encanta lo del centro de gravedad bajo de PATCH. Mira a ver si Franco Battiato aún busca uno, y se lo recomiendas... ¿No te has caído nunca? ¿Ni siquiera un traspiés de esos que te hacen decir "Eeeepaaaa"?

MICRO, ya sabes mi opinión de las estadísticas. Aunque sean en contra de las estadísticas. Aunque sea una metaestadística.

 
At 11:45 p. m., Blogger ElHombrePancho ha tenido el valor de decir...

Jajajaaja, lo mejor es ser El Amigo, y andar por ahi soltando indirectas del estilo "has llegado ya a la batalla en la ke se decide todo?" o "me encanta ese personaje, ya verás komo se sale en tal o kual kapitulo" o incluso "has llegado ya a la parte en la ke muere Dumbledore?". ke gozo yo kon estas kosas.

 
At 1:38 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

¿Cómo que se muere Dumbledore?

 

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