El Hombre y la Chancla IV: Dinastía Pudor

La vergüenza es un plato que se sirve frío (y si el Burger King está cerrado y nadie te ve, mejor)
Bienvenidos a una nueva entrega de “EL HOMBRE Y LA CHANCLA”, espacio de investigación antropológica de dermatológicamente “testado” (porque las “pruebas” se dejan para los profanos) rigor científico, y semipluscuamperfecto valor didáctico (por aquello de que usamos palabras con muchas sílabas) que llega a sus hogares gracias a PYJAMARAMA! el Blog de Wally Week y “Ferretería Ferraz Fernández: ¡más de 73 años trabando lenguas!”
TURU-TURURURU-TURU-TURU-TURURURU CATACUM-CATACUM-CUM
La vergüenza se presenta en nuestras vidas en las ocasiones más absurdas. Pongamos por ejemplo, que nos viene muy a mano, el período navideño (período, precisamente, por ser tan molesto para algunos como la menstruación, mientras los que no lo sufrimos nos preguntamos “¿realmente es tan odioso?”). Con objeto del estudio, hemos seguido a varios individuos, a los que englobaremos en la figura del genérico “Sujeto 325”, de sexo indistinto (como Miguel Bosé) y edad comprendida entre los 19 y los 39 años, que nos servirá de ejemplo. Saluda, Sujeto 325.
- Hola.
Con esto comprobamos que sus funciones primarias están en orden, y responde normalmente a una situación cotidiana como es el saludo o una orden sencilla (porque no tiene menos de 19; uno de 15 diría “Haré lo que me dé la gana. Tssss, a ver quién se ha creído usted que es… Que no me tooooque, que le demando, payaso…” y nos haría recordar con una sonrisa nostálgica los eficaces métodos lectivos de la película “CURSO 1999”).
Observemos pues al Sujeto 325 en dos escenarios y situaciones distintas, relacionadas con el período antes mencionado:
ESCENARIO: Grandes almacenes.
OBJETIVO: Compra de regalo navideño solicitado por un niño a una figura ficticia (Papá Noel, Los Reyes Magos, la Doctora Francis, etc.)
SITUACIÓN: Tras una primera búsqueda, el sujeto se siente incapaz de localizar el artículo en cuestión con sus propios medios. Se impone abandonar la tarea o bien pedir ayuda a uno de los amables dependientes (a los que pagan por hacer eso, qué casualidad).
VERGÜENZA: Activada.
Procediendo a recreación virtual. Cargando “Sujeto 325”. Cargando “Dependiente 005”. Espere, por favor… …. ……
D: ¿Puedo ayudarle en algo?
S-325: Eh... eh… sí. (se maldice a sí mismo)
D: (con una sonrisa que pretende ser amable, pero en la que se lee perfectamente “Adelante, pídame ese juguete de nombre ridículo”) Dígame.
S-325: A ver… buscaba… la… “Osita Tiritona”, o no sé qué.
Detengamos la recreación, centrándonos en la última frase. El sujeto considera objeto de vergüenza conocer el nombre exacto de un juguete infantil (de nombre bastante girulo, para qué negarlo), por lo que trata de desdibujar la exactitud de su petición, con la pretensión de hacer ver que, en realidad, no sabe si el nombre del juguete es “La Osita Tiritona” exactamente, y entornando los ojos y torciendo el gesto, expresar su indiferencia al respecto. Como cuando alguien, escondido tras la puerta, te hace “uaaaaaagh” y no eres capaz de reconocer que te has asustado, simplemente, sino que te deshaces en justificaciones para hacer notar que "no te has asustado, sino que has dado un salto para no chocar con él y tirarle el café encima" (con el corazón a ritmo de Tito Puente).
Es posible que, creyendo que esto no es suficiente disculpa, el Sujeto 325 piense que es necesario recalcar que el artículo en sí no es de su interés inmediato. Rematará la jugada preguntando “¿Dónde se envuelve para regalo?” (aunque lo sepa perfectamente) haciendo ver que, efectivamente, no es para su propio uso y disfrute. Por lo que Dependiente 005 sabe, el Sujeto 325 podría llegar a su casa, desembalar el artículo y solazarse abrazando y mimando a la Osita Tiritona. Seguro que más de uno lo ha hecho con juguetes LEGO o cualquier artículo de la factoría Pokemon. O esos padres que van con sus hijos a cambiar cromos y llevan la voz cantante, mientras el niño queda en segundo término (nada más triste que oír a un cuarentón usar términos como “repes” o “sile”). Total, que el Sujeto 325 supera así su inexplicable bochorno, llega a su casa, la guarda en el maletero, y todo queda en calma hasta el aciago día en que llega Papá Noel con el dichoso juguete y las pilas no vienen incluidas; claro, es que pidió a sus duendes que le echaran al saco la Osita Tiritona, pero como no quería que pensaran que era para él, ni siquiera se molestó en comprobar si había pilas o no.
ESCENARIO: La Calle.
OBJETIVO: “Ser un cachondo” y “dar la nota” (frases atroces)
SITUACIÓN: En un paseo con familiares o amigos, el Sujeto 325 ha decidido que sería gracioso ataviarse de forma supuestamente tronchante.
VERGÜENZA: Desactivada.
Procediendo a recreación virtual. Cargando “Sujeto 325”. Cargando “Acompañante 172”. Espere, por favor… …. ……
S-325: ¡Mira, mira qué pelucas, jajajajaj! ¡La azul es cojonuda!
A-172: Jejeje (risa discreta que indica que no le parece tan cojonuda) sí, qué cosas.
S-325: ¿Te pondrías una de esas?
A-172: (reprimiendo su horror) No… no sé…
S-325: Venga, va. Y hacemos un rato el chorra (¿un rato? ¡Toda tu vida!; tooooda tu vida pesará la peluca en tu expediente, amigo).
A-172: Paso. Además son carísimas.
S-325: Andaaaa andaaaa (tonillo pueril de reto), no me digas que no te atreves.
A-172: Pues no. Compra una tú si quieres, pero voy a hacer como que no te conozco.
S-325: ¡Qué cobardeeee, vengaaaaa, vengaaaaa, que es para reírnos un rato! (los que menos os vais a reír vais a ser vosotros)
Total, que el Sujeto 325 tiene ganas de hacer el idiota, pero no se atreve a hacerlo solo. Piensa que un grupo de sujetos con peluca azul da mucha risa e imagen de buen rollo, mientras que llevarla uno solo revela su condición de papanatas con freno y marcha atrás. Si no convence al Acompañante 172 por las buenas, lo más probable es que surja del dichoso puesto con dos pelucas azules (y ojo, quien dice pelucas azules dice cuernos de reno, calvas postizas o antenas de supuesto marciano) y encasquete una al sufrido acompañante. Vergüenza neutralizada. En ningún caso habrá formulado la siguiente petición:
S-325: ¿Me das dos pelucas azules “o no sé qué”?
Es el misterio de la vergüenza humana. El pudor aleatorio. Bochorno de quita y pon. La Navidad representa un caos emocional que, previo conocimiento de sus avatares, el ser humano habrá de aprender a esquivar, en su camino hacia el equilibrio. Sean felices.
TURU-TURURURU-TURU-TURURURU-TURU-TURURU (etcétera etcétera)
Ninguna Osita Tiritona, con o sin peluca azul, fue dañada durante el desarrollo del programa.

16 Comments:
Nerviosito me tenías porque tardabas mucho, pero desde luego maestro, ha sido espectacular, altamente tronchante. Es que no se que más decir, soy así de plano.
P.D.: Siempre me llega bastante algun detalle, esta vez lo de "curso 1999", ¡Ja ja! sí que serían unos métodos estupendos para muchos de 15.
P.D.2.: No pillo la foto, pero no me humilléis.
La foto no tiene chiste alguno, a menos que tengas en cuenta que la suma de las edades de los protagonistas de la misma es más o menos 85. Y el Burger King que tenía ese cartón en la puerta estaba cerrado, si no esa foto no existiría.
Joder, Gustavo Bueno (senior y junior) y Amando de Miguel (que es gerundio) son unos aficionados de mi***a a tu ver, Sr. Week.
Aquí hay sociología de la buena, afirmo.
Maravilloso glob, proclamo. glob?
Caballero, el documento es de indudable valor didáctico y claramente enfocado a la psique del individuo con orejas medio.
Y que vuelva Curso 1999 pero ya.
Gracias, caballeros. Sus palabras de aliento son gratamente recibidas.
Revisando meses anteriores en Pyjamarama he pensado: Are the picture´s guys wallies, Wally?
¡¡VUELVO A ESCRIBIR DESDE EL CURRO!! Estoy crecido
jajaja, te iba a contar una cosa, pero luego es que no se qué, no se cuantos, ¿saeh?
¡Llega la Navidad! ¡Regocijaos, propietarios de blogs que empezabais a quedaros sin ideas, pues un mar de inspiración os llega al poder manifestar, un año más, el asco que os dan estas fechas, lo ridículo y artificial que es todo y la mierda que es la sociedad!
Oye, oye, oye, que yo no he dicho nada en contra de la navidad. Si te ha parecido eso, vuelve a leer.
Más que por lo de contra la navidad, lo decía por eso de que se acaban los temas de que hablar y se recurre a la navidad, aunque en este caso sea como contexto.
No era con intención de ofender ni nada parecido, solo que me había hecho gracia o no se qué.
Tú lo has dicho, como contexto. Lo mismo se podría haber aplicado en despedidas de soltero y compra de lencería para tu mujer. Pero ya que estamos en navidad, pues viene a cuento.
(Tranquilo, que el día que no se me ocurra qué escribir, no escribiré)
Qué cabrón, como las clava. Excelente artículo.
A sus pieses Mr. Week, a sus pieses
No deja de ser interesante que sienta una obligación moral de dar las gracias a alguien por llamarme cabrón. Pero en fin... gracias Waznei.
Mosqueperra, álzate.
Buenisimo , como siempre. De verdad que es el mejor blog que he leido.
P.D: Aun me estoy partiendo la caja con el post anterior y con el pie de foto "mozuela sal al balcon o te fundo la casa con una onda ki"
pero qué porte, obiguán!
daría lo que fuera por oír a un padre decir "sile" (aquí se dice "sipi") o repe XD
qué genial eres...
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