miércoles, enero 04, 2006

El Tercer Advenimiento


Aviso: este blog contiene escenas sangrientas y de violencia explícita.

Aquí vuelvo tras una leve pausa que me ha servido para pasar los días del año que más me cargan (por razones familiares, no tiene nada que ver con consumismos ni esas gilipollemias); este año he acabado por determinar que yo también tengo mi período de menstruación, que abarca aproximadamente desde el 20 de diciembre hasta el 3 de enero (ya que en mi casa los Reyes Magos hace años que no pasan, creo que tiene algo que ver que mi hermana no ayudase a Peter Pan a coserse la sombra). En esta época me encuentro especialmente sensible, algo irascible, irritable y juego al Fable con el Condestable Endeble Inefable.

Hablemos un rato sobre las parejas cuchipú; recordemos que son esas que necesitan demostrar ante el público lo muchíiisimo que se quieren, lo felices que son y utilizan alguno de los Apelativos Prohibidos con C de Cariñoso, tales como Cuqui, Cuchi, Churri, Cari, Cielo, Cosi, Chiqui o Casti (que es mi vecina y me da vergüenza ajena cuando la oigo llamar).

Este tipo de pareja, según la edad en la que la observemos, actúa de una forma en particular ante su grupo de amigos:

- Niñez. Son novios entre sí, pero a su vez cada uno tiene su lista de novios y novias en el colegio, el pueblo, la piscina o la sala de espera del psicólogo al que va su madre para quitarse de la cabeza que la arpía de María Eugenia se ríe de su pelo. Suelen decir Tengo tres novias: Elena, Cristina y Lara. Y a sus papás se les cae la baba ante tal ingenuidad poligámica. La parejita hace vida normal y un día se dan un besito y un abrazo delante de sus padres, que aplauden y se conmueven ante el primer e inocente amor de sus retoños.

- Adolescencia. Suelen ser la primera pareja de la pandilla, y aunque al principio a todos les hace mucha ilusión (hala tía, hay que liar a Luci con Dani - ¡¡siempre hay un puto Dani!! - jo qué bonito tía cómo mola... o la variante masculina para mí que le molas a Luci, además ya tiene tetas, chaval, enróllate con ella y nos lo cuentas), la envidia, mezclada con los numeritos que la pareja suele dar (están atendiendo a los chistes que te ha contado tu tío Paco - que es un cachondo mental, claro, cómo si no - y de pronto no los oyes reírse y ya están metiéndose el filete delante de todo el mundo) hacen que todo el mundo acabe hasta el culo de ellos y acaben poniéndolos verdes a sus espaldas y sacándoles defectos como si aquello fuera la tanda de respuestas del Un, Dos, Tres "Tiene los dientes grandes... Y es bastante culona... Anda que él, con esas orejas que parece el Hispasat..."

- Adolescencia II. Pasado el primer jalón, con algún añito más, llega el día en que los padres de Arturo se van de fin de semana y al chico no se le ocurre otra que armar fiesta en su casa. A la parejita le falta tiempo para meterse en el cuarto de los padres a chingar, cuidándose de que todo el mundo (menos el dueño de la casa) se entere. Normalmente, si Arturo no se da cuenta (ya anda con la mosca detrás de la oreja), algún cabrón envidioso hará un comentario a sabiendas de que Arturo aporreará la puerta exigiendo a sus fogosos amigos que desalojen el cuarto cagando melodías. Cada vez los vemos menos en público, ya que aprovechan cualquier ausencia paternal para enrollarse cómodamente en casa de ella o de él; si un fin de semana tienen la casa para ellos solos, olvídate de verles el pelo. Por cierto que él empieza a hacer continuas referencias a los condones para que todos sepan que folla a menudo.

Al irse haciendo mayores, las relaciones se vuelven más serias. Esto se traduce en que como siempre hay uno de los dos que se lleva mal con los amigos del otro, dejan de salir con sus amigos, no conocen más copas que las de la baraja con la que juegan al cinquillo con la abuela de ella, y si algún día se les ocurre dejarse ver se van antes de que el reloj dé las doce (seguramente para que no veamos cómo su preciosa carroza se convierte en calabaza y su perfecta relación se convierte en un polvo mensual, un abono de temporada al videoclub y "no me cojas de la mano, churri, que la tienes toda sudada" - cuando delante de nosotros no se la sueltan ni para ir a mear).

Pero eso sí, en cualquier reunión "en plan tranquilo", de esas cenas en casa de alguien o el típico café nostálgico, no se sueltan la mano ni pierden ocasión de echarse miraditas de cariño y complicidad, lanzarse besitos al aire, darse piquitos o hacer bromas privadas que nadie coge - "Ay, qué Nuskuprulu estás hecho" "Anda, anda, Krastaklós", ambos se descojonan y se dan un besito y el resto sonríen por no quedar mal).

Que me parece muy bien que se quieran, pero no tienen que demostrar nada. Que de verdad que ni consiguen que nos alegremos por ellos ni que tengamos envidia, sino más bien que nos aliviemos al no ser (por el momento) como ellos, y terminan por saturar al personal y hasta dar asco. Es como si yo, para demostrar a los demás lo orgulloso que estoy de mis impecables intestinos y el correcto funcionamiento de estos, cago en un plato y lo hago circular por la mesa comentando "Fijaos qué textura, qué color tan perfecto... ¿y la consistencia? ¿qué me decís de la consistencia?".

¿Exagerado? Os juro que no sé qué prefiero. Por lo menos la mierda no dice "Cari" ni "Churri".

Mary Kate, te lo dedico, tía. Algún día te diré algo de los que nos arrepentiremos, tía, y verás qué mal rollito karma, tía. Hala tía qué fuerte que somos dos monos tía.

11 Comments:

At 5:18 p. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

Pues en mi pandilla de adolescencia al puto Dani nunca le liaban con nadie (adivinen quien era). Estudio urgente: ¿Por qué siempre hay uno de los dos que se lleva mal con los amigos del otro? Se lo preguntaré a mi Cari.

 
At 8:29 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

¡No me digas que te llamas Dani!

 
At 11:43 p. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

¡SORPRESA!

 
At 1:48 a. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

Buff Qué fatiguita. Lo peor es ir poniendo caras a medida que se lee el artículo... buff Necesito amigos nuevos ;>

 
At 2:11 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Malas noticias: todos los amigos son iguales.

 
At 2:13 a. m., Blogger Folks ha tenido el valor de decir...

Hay una que no empieza por C pero odio más que Cari... PEQUE.
Necesitan anunciar al universo lo felices que son, lo maravilloso que es todo y como son tan cools que desbordan rios de tinta de los tabloides ingleses.
Por más ira que les inocule, el que mejor pone a parir a los "miradnos a cari y a mi y a cari" eres tu, así que te dejo esa misión, aunque a mi me parezcan igualmente excesivos y plastas.

 
At 2:59 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

La crueldad se paga... cada vez mas.

 
At 4:01 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Bueno, también está Peque, sí, pero era por eso de que empezasen todos por C. Que al fin y al cabo Chiqui es como Peque.

Lo de la crueldad no lo he acabado de entender. Pero como el último comentario de un "usuario anónimo" fue diciendo que voy de gurú o no sé qué, tampoco sé si tengo que buscarle el significado por el lado bueno o el lado malo.

¿Puedo comprar una vocal, Inma?

 
At 10:06 a. m., Blogger Virrey Mendoza ha tenido el valor de decir...

La crueldad... ¡la creuldad de las parejas-pastel es lo que pagamos todos!

Un hecho verídico: conocí a una pareja que decía lo siguiente:
-Él a ella: MELOCOTÓN
-Ella a él: SARDINITA

Y se quedaban tan panchos!!!

 
At 5:30 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

tienes mas razón que un santo, hay cosas que ya no es que den asco, es que son de mala educación y de poca sesera...

 
At 4:46 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Anda es verdad, olvidé Chati. ¡Gracias!

 

Publicar un comentario

<< Home