jueves, marzo 02, 2006

El Convidado de Mierda


Si es que se larga la corrallera y todo son problemas, que la ponen barata, que se ahorran y así no puede ser, señora...

Que te inviten a comer a casa de un amigo suele ser una putada de épicas proporciones. Porque las madres no son como los hijos: los hijos un día se encuentran por la calle a un antiguo compañero de clase, de mili o de trabajo y sueltan la sempiterna frasecita: “a ver si quedamos un día para tomar un café o algo”, que equivale al “ya le llamaremos” de las entrevistas de trabajo, con la ventaja añadida de que de verdad querías ese trabajo, mientras que quedar con “el Poveda” te la refanfinfla. Además, por su culpa te llamaban “Zurraspón” en 6º y aún te dura el trauma. Que le den al Poveda. Y encima está alopécico, hala y que se joda.

En cambio cuando una madre te dice “a ver si te vienes a comer un día”, más te vale aceptar si no quieres ganarte el estigma “Ese chico no me gusta” (también llamado “Ese chico es muy raro” o “Ese chico se droga, seguro”). Total que a pesar de espantarte la idea de comer en una mesa llena de desconocidos (más o menos como cuando vas a recoger a tu hermano pequeño a un cumpleaños y, no se sabe como, acabas comiendo un trozo de tarta muerto de vergüenza mientras todo el mundo se pregunta quién coño eres y los niños se ríen de tus Reebok falsas), pues accedes aunque sólo sea por quitarte el marrón de encima. La siguiente dramatización se basa en propias vivencias:

El padre, por lo general, ejerce de mujer del César, en el sentido de que puede o no ser gilipollas, pero desde luego se esfuerza por parecerlo a toda costa. Desde que llegas te está pinchando con bromitas y mandangas que sólo hacen reírse a uno de los hermanos de tu amigo, aprovechándose de tu timidez disfrazada de discreción. Su labor será que te sientas todo lo incómodo y reprimido que se pueda conseguir.

A la familia le viene genial que haya invitados, pues la madre pone el doble de aperitivos para deslumbrar, y tú que no quieres parecer un tragabolas comes poquito y despacio, mientras el resto de la familia hace gala de una gumia canallesca. Encima el truhán del padre te sigue pinchando “Come, chaval. Come, que alimenta". Sería muy amable de su parte si no fuera porque ese tonillo asqueroso y la velocidad a la que se come el jamón te sugieren que te está retando: “Coge, coge jamón si tienes huevos, hombre. Que te troncho los dedos.”

Por otra parte, la madre viene de vez en cuando para asegurarse de que te están tratando como si fueras el condestable. “¿Qué tal está todo? Come, come. Oye, dejadle mejillones al chico. Tú coge sin miedo.” Y el consabido “¿No te gusta? ¿Abro unos berberechos?” Pero por Dios señora, ¿si no me gustaran los mejillones usted cree que iba a comer berberechos? “Ya, ya como, gracias, je je...” dices tú, avergonzado. Tu amigo dice “Mamá déjale comer tranquilo” y a ella le da igual, sigue dale Perico al torno. Porque a todas las madres les parece que comes poco. Ya puedes estar a reventar, que siempre “has comido poco”. Oiga señora, me está llamando gordulfo a la cara…

Aún así, y pasado el jalón del aperitivo, llegaremos a la parte presumiblemente fácil, que es donde a cada uno le sirven en su plato y termina el bochorno de tener que pelear por la comida como si fueras una hiena. Mas como no podía ser de otra forma, el primer plato no te gusta. Vamos a poner mi ejemplo: la Ensaladilla Rusa; algún sádico extendió la creencia popular de que le gusta a todo el mundo, por lo que en un 80% de los casos me la plantan y yo con una sonrisa como cuando me tocó una bici en un concurso y no sabía montar. Como ya has quedado bastante mal con el show anterior, empiezas a pinchar de los lados. Te terminas tres veces el vaso de agua y no llevas ni un cuarto de ración, a base de meterte una pinchadilla y empujarla con agua y sin respirar. Pero la policía no es tonta:

Madre: - Qué despacito vas ¿No te gusta la ensaladilla? ¿No está buena?
Padre: - Tráele jamón, que parece que le gusta (risilla del hermano)
Tu amigo: - Tío, si no quieres no comas más. (traidor, ¿¿¿qué clase de amigo no sabe que odio la ensaladilla rusa???)
Tú, irreductible: - Sí, sí… es que yo como despacio. Está buena, de verdad, gracias.

¿Buena? ¿Pero a qué mente enferma se le ocurrió cocer patatas por primera vez? ¡Hijoputa!

Luego hay escalopes, claro. Los escalopes aunque básicamente son carne empanada y frita parece ser que revisten complejidad suficiente como para que cada uno los hagamos de una forma distinta. En estos casos, suelen saber a aceitorro y te enzurriagan la boca. Huelga decir que te toca el que más nervios tiene, y encima te los tienes que tragar porque no te vas a poner a sacarte guachuperas de la boca y dejarlas en el plato, que la servilleta ya está llena de trozos de patata cocida hábilmente expulsados en sendos descuidos. Hala, más agua al coleto. “Claro que no comes, si te atiforras de agua” (del verbo “atiforrar”, acuñado por mi prima Merce)

Y al final, postre. Después del horror vivido, el estómago cierra por vacaciones, así que no te apetece ni postre ni café ni seguir vivo. “Pero come algo de fruta… ¿Te gustan las mandarinas? ¿Y un platanito? ¿Te pelo una manzanita? Etc, etc… ” Hala, venga repaso al santoral frutero, que tienen de todo. Ni Carmen Miranda tenía esa variedad. Tras un buen rato de dime y direte y una sucesión de respuestas en las que se dice “no” unas once veces, “de verdad” unas diecisiete y “gracias” veintitrés o veinticuatro, te dejan levantarte. Previo a ello, el hermano de tu amigo se quería levantar para irse a su cuarto cuando terminó de comer, pero como estás tú y eres un invitado, a tu madre le parece muy mal y tienen un encontronazo. Y tú masticando escalope y sintiéndote culpable.

Conclusión: quedas como un ñoñero melindroso.

Ojo, si por el contrario coméis de todo y hasta sois chisposos y hacéis bromas, no quedaréis mejor. El veredicto será que “te tomas unas confianzas…”, que eres un listillo, un gorrón, un enterado y en definitiva que te crees la Reina del Chanteclaire. Con menos vergüenza que el coño’una cabra, que diría mi madre.

30 Comments:

At 10:02 a. m., Blogger Virrey Mendoza ha tenido el valor de decir...

Acudo fiel a la cita pyjamera y no salgo en absoluto defraudado, Mr. Week.
Juo juo juo juo!!
Aunque para mi hay un escalón superior en el horror de ser invitado a comer por un amigo y es ser invitado a comer por los padres de tu "novia" (leáse la chavala con la que llevas unos meses), porque te consideran ya "como de la familia" (y eso que sólo te han visto 3 veces en el portal de su casa, junto al interfono, cuando has ido a recogerla o dejarla)...
Dios, aún tengo un trauma con eso...

 
At 10:03 a. m., Blogger Virrey Mendoza ha tenido el valor de decir...

Por cierto, EXCELENTE foto la de los ghoulies!

 
At 10:10 a. m., Blogger Nadj ha tenido el valor de decir...

atiforrar? yo que siempre habia dicho enguachinar.


estoy "enguachinaó"

esta chica se va a "enguanchiná"

 
At 11:32 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

jajajjaja, grande week, muy grande.
A mi s-i-e-m-p-r-e me ponen gambas (las odio y soy alérgica a todos los mariscos) y es horrible cuando "no comes nada" decir "es que... (mirada asesina a tu amigo, novio, amiga)... soy alérgica"
Entonces, sin salir del protocolo, la madre abre ¡una latita de berberechos! "es que soy alérgica y no me gusta el marisco" Cara de preocupación de la madre, porque de segundo hay paella de marisco "no se preocupe, el arroz si lo como" y comienzo a escarbar y todos me miran, y miran a amigo/novio/amiga "te has ido a por la rara o qué"
Lo peor es que tú sabes que te sobran 3 ó 4 kilos y la madre, mientras recoges la mesa para quedar bien, te dice en tono confesional "comes muy poco... no habrás pillao un anorssssia d'esas "
beso

 
At 12:06 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Si yo escribo alguna vez mi autobiografía se titulará "El atún es pescado aunque vaya en lata". Lo juro.

Odio el pescado, el marisco y todo lo que vaya por el mar. Tras más de 20 años de infructuosos intentos maternos me han dejado por imposible en casa, pero fuera sigue siendo un problema. En bodas, bautizos y similares pongo cara de pena y explico que soy alérgica, con lo cual suelo acabar comiendo espárragos con jamón o la parte correspondiente del menú vegetariano, y cuando mis amigos tienen a bien comprar pizzas o similares alguien tiene la decencia de recordar mi batalla personal contra el atún, así que lo voy salvando con dignidad.

También es cierto que si me ponen pescado y me lo tengo que comer por obligación hago la operación del pavo (eso de beber el agua a litros y la comida a miligramos), como Wally...

besos mil, genio! ;*

 
At 2:26 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Sencillamente genial. Coincido con la ensaladilla rusa, pero no por la patata cocida, sino por la mayonesa que no me gusta...bueno ni los encurtidos, ni las gambas, ni esa mierda de plastico que llaman "palitos de cangrejo"...en fin todas las 1000000 variantes de "ensaladilla rusa" que existen.

Y lo de "no” unas once veces, “de verdad” unas diecisiete y “gracias” veintitrés o veinticuatro,"...voy a contabilizar las mias en la proxima comida con la familia de mi novia...seguro que te gano.

 
At 2:51 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

JUASSSSSSSS buenisimo el articulo, formaria parte de un posible: "101 motivos por los que no quiero conocer a tus padres, cariño"

 
At 3:16 p. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

Pues cuando descubren algo que te gusta y vas más a menudo, ya sabes lo que toca: LASAÑA TODOS LOS PUTOS DÍAS. "Nosotros tenemos albóndigas con tomate, pero no te preocupes cari, que tu tienes lasaña" ¡Joder, que me gustan las albóndigas y estoy hasta la polla de la lasaña de Frudesa de los cojones!

Perdón por mi "expresividad" pero es que el tema me ha calado.

Es muy bueno Wally, me gustaría criticarle algo para que no fueran siempre elogios pero es que me he reido un buen rato.

 
At 3:59 p. m., Blogger The Slayer ha tenido el valor de decir...

Una frase de lo mas socorrida cuando se recibe la invitacion es "No, si con unos huevos fritos con patatas yo soy feliz...". La de mayonesas que me ha ahorrado!
Y recuerda, el sorbete es para sorbetear

 
At 4:07 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

las madres no son las únicas que te dicen eso de "come, come, que no comes", ¿eh? XD

 
At 4:15 p. m., Blogger Waznei ha tenido el valor de decir...

Pues a mí me gusta la ensaladilla rusa. Con lo que sí tengo problemas es con el marisco. No es que sea alérgico, pero no me gusta nada. Y además es un coñazo comerlo. Tanta cáscara, tanta hostia. Y es una putada porque siendo gallego las posibilidades de dar con una comilona de marisco se multiplican.

Pensándolo bien, comer es un coñazo. Sería más feliz si pudiera vivir perfectamente alimentado sin necesidad de comer. A ver cuando inventan las pastillitas esas del futuro.

 
At 8:31 p. m., Blogger Folks ha tenido el valor de decir...

A mi me pasó como a zzazz pero con los espaguetis... auqnue todos comían espaguetis, a mi nunca me tocó la ensaladilla rusa y no quedaba tan extraño. A pesar de todo, después de 15 veces ya no te sientes violento... pero alguien parece sentirse incomodo.


Está clarísimo que la corralera, es una pieza del extranjero, de alto precio y que tiene unas necesidades tecnológicas gigánticas.

 
At 9:22 p. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

Hijo, al menos a ti te pusieron ensaladilla, que es más fácil de comer por muy mala que esté y por muy poquito que te guste, pero es que la última vez que fui a comer a casa de una amiga me pusieron PUCHERO, de garbanzos pellejosos además, con arroz mal cocido, DURO, con lo fácil que es hacer el arroz. Y para rematar la faena, la pringá, QUE NO ME GUSTA si no es reencaranada en las croquetas de mi madre. Y ahora come guapa, y mucho, que tenéis que hacer un trabajo. Hala tesoro, toma un poquito más que te veo muy pálida. ¿Pálida señora? ¿Por qué cree usted que será?

 
At 11:47 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Bueno, veo así en general que el marisco tampoco hace mucha ilusión. Lo que no sé es qué clase de amistades tenéis vosotros, porque yo menos cuando voy a casa de mi hermana el marisco en lar ajeno ni lo huelo.

El tema está en que es comerte un cadáver (que un filete es un filete, no sería lo mismo si te pusieran la vaca y dijeran "hala, dejcabézala y a chupar, mancebo sonrisor", y que al fin y al cabo el sabor no me hace mucho tilín. También me pasa lo que WAZNEI ha comentado, que es mucho trabajar para un triunfo tan pequeño. Te tiras más tiempo pelando que comiendo. Y me dejó de molar mancharme toda la mano al comer cuando tenía diez años, así que no me divierto.

El marisco tampoco me hace tilindrón, pero me lo puedo comer. Con los "palitos de cangrejo", que parecen los pirulos que utilizaban los Curris en sus construcciones, tampoco puedo, STANLEY.

Finalmente, ojito con el trato preferente, como señala ZZAZZ. Parece que lo hacen de mil amores, pero el prólogo de la historia es "¿Que viene tu novio a comer? Mira estoy harta de tener que hacer lasaña exclusivamente para el señorito, joder, que aprenda a comer lo que hay."

Un saludo a todos y muchas gracias por leerme y comentar. Y sobre todo por no limitaros a "jajaja qué bueno, un saludo", sino a contarme vuestras experiencias, que es en definitiva lo que más mola.

 
At 12:46 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Hace ya bastantes años fui a comer a casa de un amigo y su madre muy amable me dio un plato que a mi me parecían patatas fritas, por lo que no dudé en comerlo alegremente. Tras sentir pavor e intensas ganas de vomitar, oí: "¡Vaya, sí que te gusta el platano frito!". Que guarrada a quien se le puede ocurrir freir un plátano, no he provado nada más asqueroso en mi vida. Encima, como el primero lo cogí rápido, me tuve que comer lo demás con una sonrisa en la boca.

 
At 1:53 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Jajajaja qué putada, a mí me pasó algo parecido hace poco. Cogí algo pensando que era un trozo de salchicha envuelto en bacon y resultó ser un puto dátil.

El golpazo que te llevas cuando te preparas la boca para salado y resulta ser dulce es tremendo. Pero ya lo de "me tuve que comer lo demás con una sonrisa" es pura genialidad. Lo siento mucho por lo mal que lo pasaste, pero te juro que me he reído bien agusto.

Un saludo, RODION.

 
At 10:40 a. m., Blogger Virrey Mendoza ha tenido el valor de decir...

Pues yo disiento en una cosa: A MI ME GUSTA EL MARISCO, lo reconozco.
Joder, no hay nada como las gambas rojas a la plancha.
Aunque a mi nunca me han invitado a comerlas en casa ajena.

 
At 1:14 p. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

Jajaja A mí tb me gusta el marisco, pero hay marisc y marisco. Por mí puedes hacer un castillo de gambas y prenderle fuego, que no me voy a llevar las manos a la cabeza, pero las patas de cangrejo yum yum Qué cosa más rica por dios. Son un coñazo de pelar, pero vale la pena. Vaya por dios, ahora me está entrando hambre. Mi reino por unas coquinas. *babas*

 
At 5:04 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

No has dicho nada de levantarte con tu plato y llevarlo a la cocina, todo educado, algo que no harías por tu madre ni en un millón de años. Bueno, yo lo hago por mi madre, claro, me refiero a vosotros.

 
At 6:45 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

A mi me pasa cuando voy a casa de mi novia, y como yo suelo comer muy rapido, mi suegra se piensa que me quedo con hambre y siempre me saca chorizo. Despues de darle largas con que no tengo hambre(mentira podridad, que si me sacara el fuet si que me lo zampaba) , mi novia valiente le dice a su madre- mamá que no le gusta el chorizo. Y así siempre.

 
At 9:25 p. m., Blogger Mr.Incógnito ha tenido el valor de decir...

Solución A: no tener amigos
Solución B: hacerse vegetariano, no asegura el 100% de escaqueos, pero ayuda.

Toda una experiencia, como la de un servidor en un seat marbella con tres toreras y un señor vestido de mantilla....y cuando lo cuentas, es peor.

 
At 9:44 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Jolines,lo que me he reido con el artículo, Herr Wally. A mi, a diferencia de los participantes anteriores, me encanta el marisco (soy gallego y vivo al lado del mar... era inevitable), disfruto con el platano frito y los dátiles fritos con bacon y en general me encantan todo tipo de productos de cocina exótica. Vamos, lo que se dice una persona sin escrúpulos en la mesa. Pero, Ay!, todos tenemos un talón de Aquiles y el mio es ni mas ni menos que LA TORTILLA DE PATATAS.

Os puedo garantizar que es terrible. El mismo extraño rumor de que la ensaladilla rusa le gusta a todo el mundo corrió a su vez con la tortilla de patatas, solo que a mayor escala. Uno ya está acostumbrado a que le miren con cara de marciano cada vez que ante un trozo de repugnante tortilla digo "no, no me gusta, lo siento".

La frase " ¿como no te puede gustar la tortilla de patatas? Si le gusta a todo el mundo..." la debo haber oido un millón de veces.

Pues no. No le gusta a todo el mundo. ODIO cordialmente esa mezcla del diablo compuesta de una masa chorreante de huevo a medio freir y patata mal cocida, con trozos de cebolla o de chorizo por en medio, todo untado en aceite pringoso.....
Por dios!! Me dan arcadas solo de pensarlo ¿como podeis comer ESO?

PD: Huelga decir que normalmente cuando voy a comer a casa de alguien que no me conoce, como es habitual me encuentro, en medio de la mesa, mirandome con una sonrisa irónica, a una lustrosa y gorda tortilla.....

 
At 3:31 p. m., Blogger Nadj ha tenido el valor de decir...

Si hubierais vivido una guerra como en mis tiempos os comeriais de todo!

 
At 1:34 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Bueno, lo raro habría sido que ahora resultase que a ningún lector de PYJAMARAMA! le gustase el marisco. A ver, el marisco gusta a mucha gente, pero yo aparte del precio y el "caché" que supone una "mariscada de la ooooostia" (nombre coloquial)no le encuentro nada de especial ni suscita mis envidias y ojerizas que alguien me cuente festín semejante.

En cuanto al plátano frito, nunca lo he probado, BERBIKI. Pero me enzurriago la boca con sólo leerlo... el plátano es una "fruta limítrofe", lo cual viene a significar que por puro milagro no es empachosa por sí misma. Siendo tan dulce y "espesa", cualquier añadido seguro que lo único que hace es resultar intragable. Qué mejor manera de coronar una comida que hartarse LITERALMENTE. Lo de los dátiles no lo quiero ni recordar, que se me pone el estómago en "Fasforwar".

Siempre recojo mi plato y soy tan Tiny Tim que hasta digo "gracias" a los camareros cuando me traen la comida o retiran el plato, NO-EAGOTH.

Es una trampa, PENNYWISE (todos flotan aquí, Georgie...). Sólo quiere que coma y coma para poderle criticar agusto. Y criticar a un novio gordo es la especialidad de las madres.

Sabio y diligente MR. INCÓGNITO, la vegetarianidad no se puede alegar en casa de un amigo que te ha visto comerte los Whopper de dos en dos durante años. Hay que tener más ojo, hombre. Más ojo y menos toreras.

Por su descripción de tortilla de patatas, MUNDOCADAVER, no me extraña que le repugne... "patatas mal cocidas, huevo a medio freír, bañada en pringoso aceite" MAL, MAL. Efectivamente una tortilla hecha así es infernal. En lo de la cebolla y el chorizo sí que coincido, sobra por todos los lados. Vaya usted en este mismo blog al archivo de NOVIEMBRE y busque el artículo llamado OMELETTE DU FROMAGE para más colesterol. Quiero decir... información.

Efectivamente, NADJ. Y también usaríamos cualquier medicamento y nos vestiríamos de cualquier forma.

 
At 2:36 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Juas buenisimo...
Yo tb odio la ensaladilla rusa y tambien me la han seguido colando en casas ajenas cuando me he kedado a comer xDD Pero siempre puedes decirle antes al ke t invitó: -oye...tu madre no pondrá ensaladilla hoy no? es ke no me gusta..
Asi te cocinan algo aparte para ti y kedas peor,pero al menos comes xD

 
At 10:05 a. m., Blogger Virrey Mendoza ha tenido el valor de decir...

Mi peor experiencia en este sentido:
Salía yo con una chica asturiana y fui a visitarla a su tierra, a su casa, CON su familia, que me invitó a comer UN FABADA CASERA, de cual me OBLIGARON a REPETIR 2 veces...
Sin palabras...
Burp!

 
At 5:53 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Muy bueno!

La verdad es que se pasa mal a veces cuando vas a comer a la casa de alguien...

Aunque yo no tengo muchos problemas a la hora de comer, porque como casi de todo y digo casi, porque aborrezco el pimiento tanto o más que Shin-Chan XDD

 
At 10:05 p. m., Blogger LVH ha tenido el valor de decir...

Cuanta razon, yo siempre he odiado con todas mis fuerzas el reino vegetal (comerse un fileton a manos llenas es divertido, que cojones tiene de atractivo comerse una lechuga?) y el marisco (por que cuando lo mas facil es decir "pues estupendo, a mas tocamos" se empe;a la gente en que me tiene que gustar por huevos) y gente que me conoce me ha llegado a invitar a comer y ya pueden adivinar cual era el menu.
Y luego las frasecitas de turno de "que lento comes" o las descaradas "si es que no te gusta nada hijo".

 
At 1:33 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Pues a todos ustedes, hatajo de melindrosos, me gustaría invitarlos a comer a mi casa. Así no me pasaría como la vez que un "colega" y su novia se plantaron en casa de mis padres con la excusa de venir a visitarme, y a pesar de que yo no estaba se quedaron ante la invitación materna a que picaran algo. Luego me contó mi padre que los muy cabrones no paraban de vaciar plato tras plato de chorizo y de beber cervezas; parecía que no habían comido en su vida. Aunque bueno, esto último, lo de comer como si se tuviera el hambre atrasada es también cualidad de los abogados de mi curro: tú te contienes cogiendo cosas que has pagado como el que más para que no piensen que eres un "esmayao" y ellos venga a tragar jamón y todo lo que les pongan por delante, y mira que ganan como para comprarse un juego de sábanas de jamón ibérico...

 
At 2:14 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Pues mi experiencia se refiere a la verdura...
no me preguntéis el porqué, pero cosas tan normales como la espinaca,el pimiento...me ponen...quiero decir que...tras ingerirlos...paso prolongados ratos en el baño...
¿Cómo le explico educadamente, y en la mesa, esto a una familia humilde que te invita con to su cariño a comer lo que tienen en su huerta?

 

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