Compre Elegante, Compre en S-MART

La historia de este grupo es tan amarga como la voz de Shakira. E igual de cargante.
Dentro de poco se estrena El Código Da Vinci, película protagonizada por… este… por… Johnny Depp. He aquí mi consejo, y es que cuando no sepan quién va a protagonizar una adaptación a cine de cualquier cosa (libro, cómic, canción, atracción de Disneyworld...), se arriesguen y digan Johnny Depp, pues es la respuesta correcta en la inmensa mayoría de casos. Johnny viene a ser la mezcla de todo lo que el público en general abomina por separado (guapo, histriónico y prolífico), pero que al mezclarlo (y añadir por error la misteriosa sustancia X) se convierte en un fenómeno públicamente aceptado. ¿Qué digo aceptado? Adorado. Una adoración poco fiable, al fin y al cabo, dado que la mitad de sus fieles seguidores escribe “Jhony Deep” o variaciones similares e igual de incorrectas. Pues vaya mierda de fans. A mí me encantaba Schwarzenegger, pero como no sabía escribirlo bien, me rendí y me hice fan de Charles Bronson, de fácil deletreo.
Decía que dentro de poco se estrena El Código Da Vinci, basada en una novela que me gustaría saber si alguien odia de verdad, ya que los odiadores oficiales se dividen en dos grupos: los del OPUS (que no tienen opiniones individuales, al igual que los Borgs de Star Trek), y los que ponen a parir las modas por sistema. En ambos grupos no falta el que apela al sentido de literatura profunda y trabajada, tildando la obra de Brown de tontería pseudo-infantiloide (e incluso cosas con más sílabas), absurda, superficial, sosa, vana, pelelesca y todos esos adjetivos que se suelen aplicar a la nueva pareja de tu ex. Porque Charlie y la Fábrica de Chocolate, libro que todo el mundo idolatra (y llevado a la pantalla con... este... Jhony Deep como protagonista), es un dechado de madurez y credibilidad, válido tanto para niños, a quienes está dirigido realmente este libro, como para ese tipo de adultos que llama “excéntrico” a Tim Burton, en lugar de pollaboba con afán de “mírenme, soy raro; y gracias a mí, el Reino de Fantasía continúa vivo y Atreyu cabalga de nuevo”. A este respecto, dicen las malas lenguas (lo que significa que me lo he inventado yo, pero lo cuelo como un rumor malicioso ajeno a mí) que el cambio de Lisa Marie por Helena Bonham Carter es debido a que esta última sabe coser mejor la sombra del director a sus pies para que no se le escape. Ya saben, como en aquella historia que escribió J.M. Barrie, interpretado por… este… por… Jhony Deep en “Descubriendo Nunca Jamás”.
Cosa interesante esta de las modas. ¿Quién las elige? ¿Requieren una autorización? ¿Es todo un código secreto, oculto por una organización secreta a expensas de la iglesia? ¿Fue el horrible peinado a tazón un intento de volver al medievo, época en que la Iglesia era realmente poderosa? ¿Era bailar con botas de montaña en las discotecas una penitencia impuesta a la frívola juventud? ¿Por qué cada nuevo disco del grupo Ciudadano Robespierre es interceptado y saboteado, convirtiéndose desde su lanzamiento en fenómeno de gasolinera o cajón de tienda regentada por gordo con barba y camiseta de Sex Pistols, de modo que se anule su credibilidad? ¿Es la Iglesia? ¿El OPUS? ¿Jhony Deep?
Ciudadano Robespierre, autores de cinco álbumes - “… Pero sin el pueblo!!” (1999), “Cagando Melodías” (2001), “¿Dónde está Ezequiel Castillo?” (2002), “Compre Elegante, Compre en S-Mart” (2003) y “Yo Soy Cola, Tú Pegamento” (2005) – han sido ninguneados, ignorados, saboteados y una amplia colección de participios sinónimos de “víctimas de complot”, mientras el populacho bailaba al ritmo de Mago de Oz, Carlinhos Brown, María Isabel, los Mojinos Escozíos y el amplio elenco de Operación Triunfo, en particular, de Ramón. Sí, ese que fue a Eurovisión. Ah, ¿que no saben quién es? No pasa nada, el año que viene sacarán una peli sobre su vida, protagonizada por… por este… ay, cómo es… ah, Jhony Deep.
Los discos de Ciudadano Robespierre están en posesión de unos pocos renegados. No cuelgan sus canciones del emule, pues podrían rastrearlos. No se puede siquiera mencionarlos. El castigo por reivindicar una moda condenada o simplemente referirse a ella es morder fuertemente una esponja, cerrar los ojos y levantar los pulgares, como Chupechán para curarse el reuma. Y la SGAE te pone una multa, porque son unos cabrones mafiosos (qué clase de blog sería este si no dijera eso, ¿verdad?). No obstante, a mí me echaron del OPUS hace tres días por decir que Dios es del PSOE, así que lo primero que he hecho ha sido lanzarme a la calle, puerta por puerta, a buscar pruebas de que Ciudadano Robespierre existe; y ahí lo tienen, portada y contraportada de su primer disco. Prueba superada, gano lo que aposté, vuelvo a mi casilla y Lydia Bosch se retira a su camerino para meterse un par de rayas más y aguantar la grabación del programa entero.
Aún está por demostrar que grupos como Los Petersellers o Calipo A les han robado letras, aprovechándose de su desafortunada situación. El último disco de Un Pingüino en mi Ascensor – “Piromanía” (2004) - es, según algunos (y aquí es donde vuelvo a disfrazar de rumor algo que me acabo de inventar), un plagio, casi nota por nota y sílaba por sílaba, del disco “¿Dónde está Ezequiel Castillo?”, de Ciudadano Robespierre. Y seguro que Emilio Aragón también ha copiado algo, lo hace siempre. Copió a Chevy Chase, sketches enteros de Saturday Night Live… y aquello que hacía de Arnaldo, lo de parecer un enano, era el número principal del repertorio que catapultó a la fama a un ambicioso joven de Kentucky, aspirante a estrella. ¿Que quién era? Este… hmmm… ay, qué rabia, joder… lo tengo en la punta de la lengua…sí, hombre:
Decía que dentro de poco se estrena El Código Da Vinci, basada en una novela que me gustaría saber si alguien odia de verdad, ya que los odiadores oficiales se dividen en dos grupos: los del OPUS (que no tienen opiniones individuales, al igual que los Borgs de Star Trek), y los que ponen a parir las modas por sistema. En ambos grupos no falta el que apela al sentido de literatura profunda y trabajada, tildando la obra de Brown de tontería pseudo-infantiloide (e incluso cosas con más sílabas), absurda, superficial, sosa, vana, pelelesca y todos esos adjetivos que se suelen aplicar a la nueva pareja de tu ex. Porque Charlie y la Fábrica de Chocolate, libro que todo el mundo idolatra (y llevado a la pantalla con... este... Jhony Deep como protagonista), es un dechado de madurez y credibilidad, válido tanto para niños, a quienes está dirigido realmente este libro, como para ese tipo de adultos que llama “excéntrico” a Tim Burton, en lugar de pollaboba con afán de “mírenme, soy raro; y gracias a mí, el Reino de Fantasía continúa vivo y Atreyu cabalga de nuevo”. A este respecto, dicen las malas lenguas (lo que significa que me lo he inventado yo, pero lo cuelo como un rumor malicioso ajeno a mí) que el cambio de Lisa Marie por Helena Bonham Carter es debido a que esta última sabe coser mejor la sombra del director a sus pies para que no se le escape. Ya saben, como en aquella historia que escribió J.M. Barrie, interpretado por… este… por… Jhony Deep en “Descubriendo Nunca Jamás”.
Cosa interesante esta de las modas. ¿Quién las elige? ¿Requieren una autorización? ¿Es todo un código secreto, oculto por una organización secreta a expensas de la iglesia? ¿Fue el horrible peinado a tazón un intento de volver al medievo, época en que la Iglesia era realmente poderosa? ¿Era bailar con botas de montaña en las discotecas una penitencia impuesta a la frívola juventud? ¿Por qué cada nuevo disco del grupo Ciudadano Robespierre es interceptado y saboteado, convirtiéndose desde su lanzamiento en fenómeno de gasolinera o cajón de tienda regentada por gordo con barba y camiseta de Sex Pistols, de modo que se anule su credibilidad? ¿Es la Iglesia? ¿El OPUS? ¿Jhony Deep?
Ciudadano Robespierre, autores de cinco álbumes - “… Pero sin el pueblo!!” (1999), “Cagando Melodías” (2001), “¿Dónde está Ezequiel Castillo?” (2002), “Compre Elegante, Compre en S-Mart” (2003) y “Yo Soy Cola, Tú Pegamento” (2005) – han sido ninguneados, ignorados, saboteados y una amplia colección de participios sinónimos de “víctimas de complot”, mientras el populacho bailaba al ritmo de Mago de Oz, Carlinhos Brown, María Isabel, los Mojinos Escozíos y el amplio elenco de Operación Triunfo, en particular, de Ramón. Sí, ese que fue a Eurovisión. Ah, ¿que no saben quién es? No pasa nada, el año que viene sacarán una peli sobre su vida, protagonizada por… por este… ay, cómo es… ah, Jhony Deep.
Los discos de Ciudadano Robespierre están en posesión de unos pocos renegados. No cuelgan sus canciones del emule, pues podrían rastrearlos. No se puede siquiera mencionarlos. El castigo por reivindicar una moda condenada o simplemente referirse a ella es morder fuertemente una esponja, cerrar los ojos y levantar los pulgares, como Chupechán para curarse el reuma. Y la SGAE te pone una multa, porque son unos cabrones mafiosos (qué clase de blog sería este si no dijera eso, ¿verdad?). No obstante, a mí me echaron del OPUS hace tres días por decir que Dios es del PSOE, así que lo primero que he hecho ha sido lanzarme a la calle, puerta por puerta, a buscar pruebas de que Ciudadano Robespierre existe; y ahí lo tienen, portada y contraportada de su primer disco. Prueba superada, gano lo que aposté, vuelvo a mi casilla y Lydia Bosch se retira a su camerino para meterse un par de rayas más y aguantar la grabación del programa entero.
Aún está por demostrar que grupos como Los Petersellers o Calipo A les han robado letras, aprovechándose de su desafortunada situación. El último disco de Un Pingüino en mi Ascensor – “Piromanía” (2004) - es, según algunos (y aquí es donde vuelvo a disfrazar de rumor algo que me acabo de inventar), un plagio, casi nota por nota y sílaba por sílaba, del disco “¿Dónde está Ezequiel Castillo?”, de Ciudadano Robespierre. Y seguro que Emilio Aragón también ha copiado algo, lo hace siempre. Copió a Chevy Chase, sketches enteros de Saturday Night Live… y aquello que hacía de Arnaldo, lo de parecer un enano, era el número principal del repertorio que catapultó a la fama a un ambicioso joven de Kentucky, aspirante a estrella. ¿Que quién era? Este… hmmm… ay, qué rabia, joder… lo tengo en la punta de la lengua…sí, hombre:
JHONY DEEP.

36 Comments:
Un apunte: Jhonny Deep no aparece por ningún lado en "El Código Da Vinci"; el protagonista es el insufrible como actor de comedia y aostiable como actor dramático Tom Hanks.
Y encima esta dirigida por el tontolapolla de Ron Howard, el que, apesar de haber estado en el Saturday Night Live, no distiguiría el sentido del humor ni con carteles avisadores.
Que bien que por fin alguien recupere a los Ciudadano Robespierre, la verdad es que los turbios asuntos de zoofilia, drogas duras y trata de blancas de su bajista poco les ayudó y ya cuando se decidieron a meter un violinista para seguir la moda del momento acabaron por hundirse. Ni siquiera pudieron pagar un buen abogado para denunciar a los Judas Priest cuando les plagiaron con "Turbo Lover".
No se quienes son "Ciudadano Robespierres", lo siento...o no, no se. Lo que si se, es que me tocan profundamente los huevos, todos aquellos que no tienen nada mejor que hacer, que intentar boicotear peliculas. Que mala leche gastan los cabrones del opus dei o los testiculos de jehova (o como se escriba). Que les den por culo!! (se puede decir culo?).
Jajaja. ¡Qué bueno!
Como te dije, yo NO soy fan del libro del Código Da Vinci... Y no me considero de ninguno de los dos grupos que nombras, es más, la temática me traia un poco al fresco, y lo que iba a ocurrir se venía venir continuamente... Vamos, que me forcé a terminar la novela de marras.
¡Eso sí, el libro de Charlie y la Fábrica de Chocolate me encantó!
¡Ay! Que a mi si me gusta Johnny Depp, jajajaja. Me temo a partir de ahora ya no nos llevaremos tan bien como antes ;-P
Me leí 'El código daVinci' y me entretuvo, me lo pasé bien, pero delante de mis amigos los moderniquis SIEMPRE hay que decir que el libro es una puta basura comercial y que la película va a ir a verla su padre...
¿Quién decide si un libro es bueno o no?
¿y tú has leido el Código da Vinci?
Yo no lo odio, simplemente no pienso leerlo porque lo haga todo el mundo. Además, me hace sospechar el que a conocidos míos que NO HAN LEÍDO UN PUTO LIBRO EN SU VIDA (¿se puede decir puto a estas horas?), me vengan con el cuento de que es el mejor libro que han leído jamás. No te jiba, como que es el único. También será el peor, el más intrigante, con el que más han llorado...
En fin. Que si no pienso leer el libro, qué menos que no ir a ver la peli.
Hale, un saludete!!
MFA.
Hum...
Se nota que no te gusta mucho el fenómeno Depp.
Yo sobre El Código Da Vinci tengo una opinión muy personal y bastante agresiva: el autor me parece una puta mierda, su estilo, otra puta mierda, sus fines u objetivos, otra puta mierda (excepto en el siempre interesante tema de entretener al personal poco exigente) y el que hayan hecho una película plagada de estereotipos americanos sobre los franceses y los británicos, otra puta mierda.
Prefiero no hablar de Ciudadano Robespierre por si es alguna de esas coñas que no pillo.
¿Pero cómo que se nota que no me gusta Johnny Depp? ¿Yo he dicho eso?
En el caso de que no sea irónico tu comentario: No dije Johnny Depp, dije el fenómeno Johnny Depp, que son cosas distintas, señor Wally.
En el caso de que fuera irónico: Ya, por eso lo decía.
:)
Creía que te referías a él como "fenómeno". De todos modos también iba por Montse Akane, quien sugirió que no me gusta.
yo lo afirmo: Te gusta tanto como a mi. Y ahora añado yo de mi cosecha: Tiene tantas dotes de actuación como Jim Carrey en pleno ataque epiléptico
Tengo la sensación de que Estanis Belmont no ha cogido la gracia del texto.
Surmano, suprimo, dame un lero, sosio, pa que llore mi mare lloras tú.
No me gusta "El Codigo Da Vinci". Me parece otro de esos best sellers que escribe Tom Clancy, pero en vez de comandos armados y conspiraciones internacionales, el siempre recurrente y maltratado mito de los Templarios. Y quiero dejar algo claro: ¡¡odio "Charlie y la fabrica de chocolate"!!.
Estuve a punto de leerme el libro porque mi hermano no paraba de darme el coñazo; pero entonces salió La Fortaleza Digital, donde el hijoputa del Dan Brown dice que la Giralda de Sevilla tiene escaleras sin barandillas por las que se ha matado más de un turista americano; que los hospitales de Sevilla huelen a meados y que la gente está tirada por los suelos, y que a la Policía hay que sobornarla. Y encima el cabrón nos suelta que estuvo estudiando Historia del Arte en la Universidad de Sevilla: sí, sí, Seville, Ohio. De modo que, a Mr. Dan Brown le pueden ir dando muchísimo por el culo (¿se puede decir "muchísimo" a esta hora?).
Mmmmmh... El bajo de Ciudadano Robespierre creo que montó un dúo con al cantante de los Sencillos ¿no?,... Ocatarinetabelachixchix creo que se llamaba, a ver si encuentro el disco, creo que lo dejé entre el de Los Cucas y el Dancing Baby, espero que no haya ido con Dende.
El bajista de Ciudadano Robespierre era en realidad Jhony Deep caracterizado de turcoplier. Y todo el boicot parte de Kianu Reevs, porque le habian elegido en su lugar, como en tantos papeles de hombre sencillo torturado por una pesada carga. O en su defecto de cantinero de Cuba disfrazado de lagarterana.
ZzazZ:
"A ver si encuentro el disco, creo que lo dejé entre el de Los Cucas y el Dancing Baby, espero que no haya ido con Dende."
XDDDDDDD ¡Que me partooo!
¡Me voy a hacer de tu religión de Dende, ya verás... mejor que la de los del OPUS, esos... Aunque esté el trabajo en la basura!:-)
Pues léete la Orden del Temple, que tiene pinta de ser interesante. Yo me lo estoy pensando, y bien sabes que a mí ese rollo templario me da bastante igual.
Krusher, cogí la gracia, simplemente era una corrección: Que si el señor Week quiere poner a parir a Jhonny Deep, se cebe con películas en las que haya participado, que las tiene bastante malas (por ejemplo: "Charlie y la Fabrica de Chocolate" es un asco y un dolor en formato audiovisual).
Yo por mi parte, la película del "Código Da Vinci" no pienso ir a verla ni aunque me regalen la entrada, las palomitas, y la fanta de limón extragigantes: aborrezco a los protagonistas, al director, y a la novela en la que está basada.
Por cierto, ¿que ha de hacer uno para que apuntarse a la religión de Dende?.
Sé que es Tom Hanks el que protagoniza el Código Da Vinci. Tendría delito no saberlo, habiendo usado un fotograma de la peli en este mismo blog hace un par de semanas.
El código da Vinci es tan bueno o tan malo como tantos y tantos libros que nos hemos leído y nos han gustado o no.
En cuanto a Ciudadano Robespierre, están condenados a la leyenda, como LOS NIKIS.
Se dice que el batería de Robespierre trafica con delfines y por eso Greenpeace les boicotea todos los discos.
A mí es que me da pereza leerme el Codigo Da Vinci y eso que lo tenemos en casa. Todos los ultimos best sellers están cortados por el mismo patrón, ¡¡si ni siquiera salen monstruos!!
Pertenezco al grupo que pasa por completo de Dan Brown y su rollo porque "sobre todo eso ya había leído yo". Voy a mencionar sólo a Eco (Umberto, no el cereal), a Robert Anton Wilson o Las 70 Mayores Conspiraciones de Todos los Tiempos por poner ejemplos sencillos que coínciden en lo siguiente: los conspiranoicos de verdad son unos pirados.
COMPRE ELEGANTE, COMPRE EN S-MART....
Me encanta como el amigo Bruce, enseña su palo de fuego y con ojos de psicopata, a unos paletos del medievo.
Gran pelicula, pardiez!
Vamos a ver, con mi Johnny no te metas. Faltaría más. ¿Me meto yo con tu Llum? ¿A que no? Bueno, sí, un poco, pero al menos mi Johnny es guapo hombre.
Ha aprobado todo en FP, un domingo va a misa y al otro también, en Argüelles piensan que es un chico for-mal.
No he leido el Código da Vinci, no por nada, simplemente no me lo he leido. La película no iré a verla porque odio a Ron Howard (excepto por hacer Willow), no por nada del libro. Lo que sí me parece ridículo es que ciertos colectivos no parezcan distinguir una novela de un libro de historia.
Tampoco conozco a Ciudadano Robespierre, aunque los títulos de sus discos tienen buena pinta, sobre todo "Yo soy cola y tú pegamento".
Parece que nos encontramos en un momento prolífico para la creación de nuevas religiones, la del monstruo espaguetti, la del bot de Planeta, la de Dende...
Johnny Depp es escandalosamente guapo. Y además actúa bien.
La peli de Burton era mala, no le eche la culpa al pobre Johnny.
Con respecto al Código da Vinci, no es malo por su argumento, es más, su argumento es cojonudo y es lo que hará que la peli sea cojonuda. Porque vamos, mientras uno lee el libro lo que está leyendo es un guión. La literatura no existe. Y no, no es una especie de literatura realista estilo Capote. No. Es como si estuviera escrita por un niño que escribe mal.
Rodion, no creo que lo del código da vinci sea que no se diferencia entre novela e historia... es obvio que lo de Dan Brown es ficción, de esa que te entra cuando estás con alcohol o algo así en la sangre, pero el caso es que lo grave es que el tipo está casado con una historiadora del arte y además en la primera página del libro, firmando como el autor, afirma que todo lo que hay en libro (datos, fechas históricas, etc) son reales. Y ahí es donde el amigo americano la cagó.
Bueno, a ese respecto, "El Regreso de los Muertos Vivientes", película de Dan O'Bannon, empieza con el aviso "Basada en hechos reales". A lo mejor es una broma inherente a los llamados Dan, porque bien sabido es que siempre hay un puto Dan.
Por si sirve de orientación a alguien a la hora de decidir si ver este engend... film o no, ayer se preestrenó para la prensa en Cannes y las crónicas hablan de risas en los momentos dramáticos y silbidos al final.
Respecto al libro, no pasé de la página 30. Es vergonzoso describir al protagonista como "Harrison Ford con traje de tweed".
Excelente blog, Sr. Wally. Lo visitaré más a menudo.
Extracto de "El Congrio Va Dinci", de Adam Roberts:
"Si tuviera que interpretarlo un actor en una película, no es que quiera machacar aquí, sólo es una forma de hablar, sólo una idea, podría ser un Harrison Ford más joven, o un Russell Crowe si pudiera perder algo de peso. O ese tipo de Ocean's Eleven y Solaris. No el Solaris original, por supuesto, no el ruso ese con cara de pan, no serviría, y además ahora debe tener como sesenta años. [...] Mientras no sea ese horrible y ubicuo Tom Hanks, con ese careto de saco de arena que pareceq ue esté pidiendo que le sacudan..."
El libro de por sí no es que me guste demasiado, pero con eso se lució. Me habían dicho que Dan Brown hacía ese tipo de descripciones, así que supongo que la parodia de Adam Roberts es magistral.
a mi me gusta el yoni dip una barbaridá y todas sus novias que son clones (menos la guarrona raider, que esa es mu chica, mide menos que yo y ya es decir) y su mujer.
me gusta también pedro osinaga, pero de eso hablaremos otro día.
y nada mas, me he reido mucho.
besos
(pd: tim burton es mi fantasia sexual recurrente y no es coña, me pone muchisimo ese tio)
Jola:
Sinceramente igual que Torrente y las píniculas de malos, duros y con pistola (o cosas más grandes, proporcionales al complejo, ya sabeis) no las entiendo. El viernes el infumable Iker jimenez dió un programa de 3 horitas dando la tabarra con este libro, que es una novela barata con aires de grandeza.
Sinceramente prefiero narcotizarme con producto nacional (bruto) a tener que recurrir a la importación.
Salud y bebamos que todos somos hermanos, escrbir no escribiremos pero a pesar de todo nos lo leeremos...
El terror es una emanación de la virtud.
Maximilien Robespierre
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