martes, diciembre 19, 2006

Huevos Reunidos

La técnica del Tekken: quien aporrea el mando más deprisa, gana.
Cuando queremos que papá compre un ordenador, juramos que es para usarlo como herramienta de estudio y trabajo. No jodas, unos apuntes pasados a ordenador no hay quien se los lea, para leer renglones y renglones mecanografiados hubieras cogido el libro y subrayado, en lugar de ir a clase o camelarte a la lista de la primera fila para que te los deje fotocopiar. Luego llega el ordenador y como si Juan y Manuela. En fin, cuando papá compraba el Spectrum no era para llevar las cuentas de casa, sino para JUGAR. Lo máximo que se escribía con el teclado era Load “”. Aunque por lo que parece de un tiempo a esta parte, todo el mundo se programaba sus propios juegos en Basic, al igual que todo el mundo percibía los mensajes político-sociales de La Bola de Cristal. Aunque tuviera cuatro años y aplaudiera cuando salía la Bruja Avería, no era porque tuviese cables de colores en la cabeza, sino porque ridiculizaba el capitalismo y la censura en televisión.

Se incluye ahora una relación de juegos para ordenador, en la línea de otros post anteriores, que como jodieron tanto a la rama más intelectual y selectiva de lectores de blogs que acuden a PYJAMARAMA! por consejo de otras gentes (que aseguran que “doy buena caña”, la tercera forma más repugnante de referirse a este blog, después de “cachondo” y “gamberro”), pues para qué cambiar. Yo es que si puedo defraudar, defraudo. Soy el terror que acecha en la noche, soy el pelo que flota en la sopa del “humor inteligente”, que diría el Pato Darkwing.

- World of Warcraft: elige entre diversas razas de seres fantásticos, que me imagino que serán enanos, elfos, orcos y tal. Todo originalidad, como debe de ser. El World of Warcraft te permite ser el héroe que no fuiste aquella vez que a tu abuela le robaron el bolso de un tirón y te quedaste de pie a su lado, inmóvil, con la boca como un tragabolas, mientras tu abuela gritaba “¡Ladrón! ¡No mereces otro nombre!” y el interfecto huía usando el modo de correr patentado de Zipi y Zape.

- Diablo 2: versión “avanzada” del Gauntlet. Consiste en que cojas un muñeco cualquiera y dances por una mazmorra sin soltar el botón izquierdo de tu ratón, que es lo que se usa para matar los muñecos malos. Luego mejoras tu muñeco con armas cada vez más mágicas y necesitas dejar pulsado menos rato el botón izquierdo del ratón para matar a los muñecos malos. Finalmente viene un tío de 33 años que vive con sus padres y no trabaja, por lo que se tira la vida jugando y subiendo de nivel, te ataca y te despanzurra.

- Ogame: incomprensible juego vía web que usa el sistema vaya-usted-a-saber para determinar quién va ganando. El Ogame en cuestión va sobre colonización de planetas, investigación y federaciones galácticas, o sea la parte de ciencia ficción espacial que más coñazo resulta, nada de robots destructores ni pistolas láser. Las partes de acción se resuelven en “batallas de naves”, en el bien entendido de que tú dices que vas a atacar y la pantalla te dice el resultado de la batalla al buen tuntún. “El texto de mi pantalla de flota es más largo que el tuyo, yo gano.” “Pero yo tengo más líneas resaltadas en negrita, jajajaja, no contabas con mi astucia.” “Oh no, has eliminado mi Texto de Crucero de Asalto. O sea, las mismas reglas que usan Mafalda y sus amigos cuando juegan a vaqueros.

- Counterstrike: el más exitoso juego de “acción en primera persona”, que es como llamar “auxiliar de tienda” a una cajera. En realidad, un juego de tiros y punto, cuya pericia no consiste en tener reflejos, buen pulso y demás dones utópicos, sino más bien en haberse planchado tantas horas al ratón y teclado que le pegues un tiro en la mollera a Fulanito del clan Trutukufi de forma tan mecánica como te atas los cordones de las botas. En el minichat que se supone que se ha de utilizar con fines estratégicos de equipo, la gente dice “lol” “ya cheatin’” “fakincampers” o anuncian que su clan busca gente. Aclarar que lo del “clan” tiene la misma utilidad que un carnet de los Jóvenes Castores. Exacto.

- Yetisports: este tipo de jueguecitos chorras en flash se supone que son un vicio. Francamente, la tercera vez que bateé al pobre pingüino lo tuve que dejar. La historia está en batir la marca propia y sentirse bien consigo mismo, al igual que la pareja de zopencorros que ostentan el récord guinness de “la pelota con más capas de pintura”; suena a premio de consolación que tira de espaldas. Como no soy capaz de ganar un mal concurso, me lío a embadurnar una bola de béisbol con pintura y que venga la fama y me bese el cuello. Estos juegos en flash suelen imitar el formato (a veces hasta los juegos al completo) de las entrañables maquinitas Game & Watch, llamadas así porque las llevabas al patio del colegio y mientras tú jugabas (Game), un coro de admiradores se arremolinaba en torno a ti con la esperanza de que les dejases jugar, cosa que nunca ocurría, de modo que se tenían que contentar con mirarte (Watch) jugar a ti.

- Aventuras gráficas: muy llorado género, por su progresiva desaparición. Se basan en llevar a un muñequito por diversos escenarios y avanzar cogiendo cosas y usándolas con otras, se supone que siguiendo un razonamiento lógico. En la era de Internet estos juegos han perdido interés, porque a la mínima que te atascas en un enigma, te buscas la solución en la red y resuelto. Luego, eso sí, todo el mundo se pasa estos juegos sin ayuda, aunque reconoce que “le costó mucho” y “algunas cosas las saqué de pura coña”. Conversación-tipo: “¿Cómo llevas el Monkey?” “Estoy atascado donde los pollos, no me deja sacar el diente de oro de allí.” “Ah, tienes que chupar helio del globo, pegar el diente de oro en un chicle, meterlo en la boca para masticarlo, y que gracias al helio, la pompa de chicle flote hacia la ventana, estallándola después con un tubito hueco y una espina.” “Jo-der ¿y cómo se te ocurrió eso? ¿lo miraste en algún sitio?” “Qué va, me salió de pura coña”. Sí, los cojones.

- Los Sims. De acuerdo, un videojuego es una abstracción de tu vida. Escapas de tu vida aburrida y cotidiana, cambiándola por las explosivas aventuras de un aguerrido héroe de pantalla. Hasta ahí, se puede tolerar. Lo imperdonable es que cambies tu vida aburrida y cotidiana por la vida aburrida y cotidiana de un monigote que anda por la pantalla murmurando frases ininteligibles como “bos’snala” o “guchiperirú”, haciendo reformas en su casa y viviendo emocionantes aventuras como lavar los platos o jugar al ajedrez en solitario para que suba su barrita de inteligencia. Apuesto a que la del jugador desciende a pasos de siete leguas.

- Jueguecitos de Casilla/Acierto. Esta moda, de la que participé y bastante, consiste en dar uso lúdico a un programa pensado para un fin tan aburrido que jamás pensaste que pudiera ser utilizado para tu esparcimiento: Microsoft Excel (sí, eso que el 75% de la población dice manejar “a nivel usuario” en su currículum). Se trata de una serie de preguntas, ya sea en texto o imagen, y tú tienes que escribir en una casilla roja y si es la respuesta correcta, cambia de color, te da un punto, la jaulita se abre y te cae una galleta. Viva Pavlov. Este tipo de juegos aunan los conocimientos con la audacia e ingenio más absolutos, ya que no sólo tienes que saber a qué peli pertenece la frase o de qué serie de la tele es la musiquita que suena, sino tienes que acertar cómo coño cree el fulano que creó el test que se escribe Lucky Luke. En cuanto a las preguntas, bah, todas se acaban repitiendo. Por ejemplo, en las frases de pelis no falta el “hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” de Yoda y ese rollito de Harry el Sucio de que si he disparado seis balas o cinco.

- Juegos de “Rol”. En los nebulosos inicios, se consideraba juego de rol a aquel en el que tenías que representar un personaje, en plan obra de teatro o jueguecito erótico para dar emoción a tu estancada vida sexual. “Princesa, vengo a salvaros del dragón…” “Oh, noble caballero, portáis con vos estandarte asaz grande, dejadme aliviar vuestra carga…” (y esto se supone que es para reavivar el matrimonio, no para plantearse el divorcio ante el siguiente razonamiento: “a qué nos hemos visto reducidos, por Dios”). Bien, en la era de la desinformación y las oidillas, se ha dado en llamar “rol” a cualquier cosa con elfos. Aún diría más, a cualquier cosa con magia y espadas. “Se han metido en un rol”, exclamaba el presidente de la cooperativa en mi colegio, momentos antes de prohibir terminantemente las cartas Magic. Por tanto, no es de extrañar que cualquier videojuego en el que uno tenga la posibilidad de llevar uno o varios fulanitos armados y tenga que elegir entre “Tell me more about that Magic Stone” o “I must go now, good bye” y liarse a matar bichos, ya sea mediante el acoso y derribo con frenéticos toques al botón de ataque, ya sea mediante un sistema de menús en el que dices lo que quieres que haga tu personaje, este se mueve solo y al malo le sale un número de la cabeza, lo que representa la vida que le has quitado. Apasionante.

Y así de golpe y porrazo – es lo que tiene llevar equipado el bastón de bronce y el brazalete de fuerza de oso -, me he plantado en los dos folios y pico de extensión. De modo que es hora de detener la cháchara y anunciar otro episodio de la astracanada audiovisual Eh Tío y Mira Tío.

Thanks for playing!

11 Comments:

At 10:18 a. m., Blogger Burnout. ha tenido el valor de decir...

Tienes toda la razón, (que no te la quito) pero a mi más patético me parece estar 2 horas y mierda de partido viendo a 23 imbéciles correr por una extensión de hierba (para eso me pongo "La Casa de la Pradera" y le saco utilidad y me deprimo un poco, quejoder.)
Déjanos pincharnos con nuestra droga, que sólo gasta electricidad...
Se supone que así somos más felices.
Tu eres del mus o la petanca?

 
At 10:21 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Gran articulo Don Wally!!! Coincido con usted con ese juego llamado Ogame, que mas estupido, aburrido y falto de estimulo no puede ser... Y con Counter Strike!!! Cuando tuve la temporada que jugaba en red, tenia que quitarme los auriculares ya que todo el rato se pasaban diciendo lo del fakincamper... Al final todo muy rallante (aunque quieran decir que es muy muy novedoso y distinto)

 
At 12:53 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Jajajaja! Tú también te atascaste en Lucky Luke, eh? Yo les descubrí ese tipo de juegos a mis compañeros del laboratorio y creé un monstruo: una compañera incluso iba a la fnac a ver libros de arte para solucionar el juego de los cuadros.

 
At 4:47 p. m., Blogger Nadj ha tenido el valor de decir...

el folio nunca sera una medida,

por mucho que te pongas

 
At 5:51 p. m., Blogger Illuminatus ha tenido el valor de decir...

Lo del WoW es casi como tú dices pero además añadiéndole que es como la droga. Me alegro muchísimo de haberlo dejado en su momento.

Ahora sólo me doy a los juegos de guerra. No me van a comparar, joder, ser un vampiro de salón con ser un general de salón. El segundo no tiene soldados de verdad pero es que el primero no tiene dignidad.

 
At 5:52 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Bordao, lo ha bordao... Me incluyo entre los gilipollas de Los Sims (si tuviera usted esposa, preferiría a una pava que dice bo'snala, te agarra del cuello y te mete en la cama sin más: ni regalos, ni comprensión, ni hostias), del ogame (no, espera, se llama battleknight) y de los juegos en flash (es lo bueno de ser funcionario).

Me he reído un rato. Y con el vídeo de Eh Tío y Mira Tío, también.

 
At 2:25 a. m., Blogger Folks ha tenido el valor de decir...

Siento decir que me incluyo entre los seguidores del ogame, aunque usted lo haya vilipendiado y le haya dado caña en este bloj suyo tan cachondo y gamberro.

Es usted un Dios entre insectos

 
At 2:59 p. m., Blogger Montse Akane ha tenido el valor de decir...

Yo me siento incluida en super-jugadora a Diablo hasta la muerte (menuda perdida de tiempo)

Juegos de lucha, como Mortal Combat.

Los Sims, que incluso soñaba con ellos pensando como podía hacerles la vida más feliz.

Y los jueguecillos de "Casilla- acierto" que eran un coñazo, y como tú muy bien dices, había que acertar como escribía el nombre de los personajes el muy pringado que creó el juego.

Muy bueno, como siempre.

PD: Yo también creo que son caretas con la forma de la cara de Mike Myers ^_^

 
At 4:42 p. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

Me he reído mucho hasta que me has tocado los Sims. ¡En guardia!

 
At 7:41 p. m., Blogger José Viruete ha tenido el valor de decir...

Huy, el Monkey Island, eso era Pitágoras puro comparado con las videoaventuras más antiguas. ¿No te acuerdas de los juegos del huevo Dizzy, o, sin ir más lejos, Automanía o Three weeks in paradise? ¿O el Jack the Nipper? ¿Cómo diantres ibas a saber que te puedes caer por una tumba para hacer gamberradas? O que tienes que mezclar la judia verde y la lata de aceite para que un orco te dejara meterte al pozo?

 
At 10:33 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Eres un "cagomentodo" con cierta gracia... si llegas a tener ideas más o menos interesantes todo ira pa arriba. ¡Yahoooooooooo!

 

Publicar un comentario

<< Home