lunes, enero 16, 2006

"Dulzor" es una palabra amarga...


La película que "Brujita17" y "MaChOpIcHu" matarán por ver...

A los niños de mi generación, cuyos héroes eran Amis, Pontos y Dogos, no Tono, Politono y Sonitono, no nos advertían que los videojuegos promovían la violencia, nadie nos explicó que la tele mataba nuestra creatividad, ni que años más tarde sobrevaloraríamos “El Gran Héroe Americano” hasta límites insospechados; tampoco nos avisaron de que fumar era nocivo (sino que era “cosa de mayores”; sagaz manera de quitarle el interés a un niño por algo...). Éramos cobayas a las que expusieron a una serie de experimentos para ver el efecto producido sobre el ser humano…

Pero hay dos cosas que duelen más que ninguna otra. Primero, nadie fue capaz de advertirnos que terminar el libro de Elige tu Propia Aventura “Tu Clave es Jonás” sin que te mataran era totalmente imposible. Segundo: todo lo que la palabra “merienda” pueda sugerir se trataba en realidad de una oscura maquinación para comprobar de qué forma podía alterarse el físico de un humano a base de bombardearlo con lípidos, acidulantes, edulcorantes, colorantes, dextrosa, sacarosa, lactosa, fructosa, ptaschup y kolchkaptrato. ¿Qué sentido tendría, si no, un producto como el Bony (¡chocolate, bizcocho y mermelada de fresa! ¿Por qué no un poco de panceta dulce, también?) o la famosa entre los popis, los mods y esa caterva de grupos derivados todos de una misma tendencia (que es básicamente “nostalgia por lo más cursi y hortera”): la Pantera Rosa? Pues eso, “A ver qué le pasa al cuerpo humano si le damos tal cantidad de cosas que engordan mezcladas con cosas artificiales innecesarias para el organismo; dénselo a los niños”.

He aquí algunos de los dulces más chocantes y guarrindongos que habitan mi memoria:

Twister Chic. Tras el éxito del Twister (polo de lima-limón, fresa y limón por arriba) y el triunfo del Twister Choc (que también tenía nata y vainilla, lo de “choc” era relativo), a algún genio se le ocurrió lanzar una cerdada llamada Twister Chic. Era bastante zurriagoso: polo de fresa y helado de nata, qué gran idea. Mis amigos no lo compraban nunca porque decían que era “el helado del atleti”, y que por consiguiente era una mierda. Yo el único que me comí lo hice a escondidas, no fuera a ser que me pegaran acusándome de adorar a Futre.

El Nuevo Frigodedo. Emparejado con el Abuelo Frigopié se hallaba el soso Frigodedo, que no pasaba de ser un polo de fresa (¡los que más manchan! ¿son imaginaciones mías o se derriten antes que los demás?), que no tenía más gracia que hacer el mongol durante dos minutos señalando a todo el mundo con el polo o haciendo como que te ibas a sacar un moco con él (sí, todo el mundo hacía el mismo repertorio). Total que se les ocurrió la genial idea de sacar una gama de Frigodedos “mejorados”: pasaron a engrosar la familia el de naranja y el de limón, tiñendo el dedo índice de negro o marrón oscuro y proporcionándole el sabor que todos conocemos como “Coca cola” y que en realidad es “Cola” (pero claro, si decías que te ibas a tomar un “polo de cola”, los demás niños se descojonaban de ti; más o menos como cuando pides “penne” en un restaurante italiano, como ya dije hace días). Total que si de por sí el polo no tenía mucha gracia, encima parecía que algún desaprensivo había asaltado la fábrica de Frigo y se había metido uno por uno todos los Frigodedos por el culo. ¡Y a ver quién era el guapo que se comía algo que aunaba “cola” y “culo” en un mismo punto!

“Pirulo” y “Super Happy”. Jamás los probé, ya que hasta en la más tierna infancia hay un límite, y antes se deja uno escupir en la cara que que lo vean en público comiendo algo con un nombre tan sumamente ridículo.

Tubigum. Alguien pensó que el concepto “chicle en tubo” (como años después probaría Frigo con un helado intragable, llamado Tubi-Tabi) sería atractivo entre la chavalería. Sí, era maravilloso masticar ese dentífrico sabor fresa, sobre todo teniendo en cuenta que nuestros padres nos atormentaban con la premonición “Si te tragas un chicle, se te queda pegado en la tripa y no sale nunca.” Igualmente, por el mismo precio que te comprabas la parida esta, te podías permitir un buen puñado de Boomer, con lo cual la elección estaba clara. Por cierto, siempre quise una gorra como la del niño que salía en los tubos. De pequeño creía que las gorras molaban, qué triste.

Pedos de Perro. Una empresa que se hacía llamar algo así como Bonbons (tampoco estoy muy seguro) lanzó una gama de caramelos con sugerentes nombres, tales como Hormigas Meonas, Cagadas de Gaviota o Pañales Usados (y hasta los anunciaban por la tele). A la hora de la verdad, eran todas más o menos lo mismo: los pañales y las cagadas eran esas gominolas que hoy se venden con forma de huevo frito, y los culos y las tetas eran gominolas en plan osito. Las hormigas eran caramelos duros con picapica dentro… pero los PEDOS DE PERRO… madre mía, madre mía, eso eran una especie de pastillas de sabor irreconocible, que parecían chicles de nicotina hechos de azúcar moreno. Jamás encontré lógica al nombre (podrían haberlos llamado tubi-tabis también); para mí una “bolsa de pedos” se parecería más bien a una de cortezas de cerdo (haced la prueba: cerrad los ojos y apretad una bolsa de cortezas abierta bajo vuestra nariz; ya veréis, ya…).

Peta Zetas. Estos directamente ni se molestaron en disimularlos dándole una apariencia menos artificial: pequeñas escamas en un sobre, recién salidas del laboratorio, y que aunque el sobrecito juraba que eran “Strawberry Flavoured Pop Candy” más bien eran “Absolutely No-Flavoured Pop Candy”. Claro que si no advertían que la ingesta del producto junto con bebidas gaseosas provocaba que te reventasen las entrañas, no íbamos a pedirle peras al olmo. Bastaba con meterse la cerdada esa en la boca y disfrutar de sus dulces estallidos, al igual que mi hermano se metía sal de frutas en la boca y fingía ataques epilépticos (qué encantador).

Aunque si hay un dulce inexplicable y engorroso por excelencia, es sin duda el Adoquín, ese mondongo caramelero aragonés que chupas y chupas hasta que está todo babeado, te pringas las manos, la cara, la ropa, presa de la frustración lo muerdes, te haces daño en los dientes, lo acabas tirando a la basura y tus padres se divorcian (aunque esto en pocos casos). Está claro que forman parte de un tratamiento de repulsión como en La Naranja Mecánica, tratando de que cojas tal asco a los dulces mediante el bombardeo por saturación, que cada vez que veas uno te entren nauseas y chilles “¡Es un crimen! ¡Es un crimen! ¡Migueláñez no hizo daño a nadie, sólo hizo caramelos! ¡Es injusto que sienta nauseas viendo un producto del divino, divino Migueláñez!”

27 Comments:

At 11:07 a. m., Blogger Deckard ha tenido el valor de decir...

Y continuando con los imposibles, nadie pudo llegar a Ultima (creo que se llamaba así) en OVNI 5440 porque también era absolutamente imposible.

 
At 2:25 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

¡Soberbio, maese Wally! Me he reído un buen rato recordando cómo en España crecimos unos enanos que comíamos productos donde ¡NO FIGURABA LA FECHA DE CADUCIDAD! Nuestras madres debían ser ingenieros químicos, además de sufridas amas de casa, para poder saber cuándo un yogur (o yoghourt, como se escribía entonces) estaba malo.

Creo que lo único que nos ha mantenido vivos hasta ahora fueron los antídotos en forma de bocadillos de salchichón, de queso, de Tulipán, etc. que nos obligaban a consumir en el desayuno y en la merienda, alternando con los pastelitos y las chucherías radiactivas...

 
At 2:44 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Te ha faltado el "Kilometrico Boomer", 200 cucas de las de antes por un rollo de chicle...cagarrina asegurada.

 
At 3:06 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Pues sí Deckard, el susodicho Ovni 5440 (decidles a los niños que no manden SMS a ese número) también se las traía de Calahorra en bote, al igual que El Secreto de Chimneys. Pero al menos el 90% de los finales no eran con muerte o ignominia o ambas. El de Tu Clave es Jonás parecía un inhibidor de ego...

¡Es verdad, MULDER, antes se llamaban yoghourt! Yo no los comía porque decía que "yoghourt" sonaba a eructo, y me daba asco. ¿Y cuando las natillas se llamaban natillas y no Danet? ¿Y los Danoninos? ¿Y el Danao? Qué tíos más elitistas, Frigo no llamaba a todos sus helados "frigo-algo" y todos sabíamos de quién era el Calippo.

Había pensado en el Kilométrico Boomer y otros productos, STANLEY, pero si de por sí el texto ya es largo... imagínate añadirle el "KILOMÉTRICO" (ja-ja-ja, "el rey del humor" me llaman en Portazgo...). Ciertamente si de por sí el chicle Boomer ya era una bomba de azúcar, como para encima metérselo en rollos (además no nos engañemos, nadie usaba el dosificador; la gracia estaba en ver cuánto chicle te cabía en la boca).

 
At 3:12 p. m., Blogger Saha ha tenido el valor de decir...

Pues a mí me gustan mucho los adoquines aragoneses y los Peta Zetas. Tb el twister (el normal de toda la vida, al choc no le pillaba el punto.

Te comunico que la nociva influencia de los videojuegos violentos es una leyenda urbana. Todos los estudios que se han realizado no han sido capaz de demostrar esa terrible influencia que les adjudican y cansa ya mucho leerlo. Pero si además está demostrado que ayudan a descargar nuestros instintos mas primitivos. Si es que...

Y bueno, el problema no es la cantidad de mierda que nos metíamos por el cuerpo, porque a la hora de comer y cenar comiamos cosas sanas y ricas que hacían nuestras madres. El problema de ahora es que además de todas esas mierdas (y las nuevas mierdas)la comida casera ha pasado a ser un recuerdo inexistente en las nuevas mentes, dando lugar a todo tipo de comidas precocinadas, congeladas y saturadas de nombres que soy incapaz de pronunciar.

Quiero Peta Zetas!!! buaaaaa.

Por cierto, me quedo con los caramelos esos de fresa que ponían una cucharilla de helado como "palo" e iban tapados por un papel blanco que no había forma de quitar y del que al final acababas comiéndote la mitad ;)

 
At 4:43 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Qué lástima que no probarais un Superhappy. La verdad es que para ser un polo de hielo estaba bastante bien. Lo malo es que a medida que te lo comías (o se derretía) los sabores se iban acabando y sólo quedaba el de abajo, es decir, el limón.

Pero sin duda lo mejor era la cancioncilla del anuncio:

Super Happy es un helado
el más grande que he probado
el que tiene más sabor
y cada uno en su color...

 
At 5:05 p. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

Grandiosa la imagen Wally. Cuando vayas a poner imagenes de esas avisa, que no veas lo que me ha costado leer por las lagrimas de la risa.
Hemos sido cobayas humanas pero... nos gustaba, admitámoslo.
En cuanto a lo de la violencia, saharawy, yo soy el primero que se pasó tardes enteras en los recreativos delante de la máquina del Mortal Kombat solo para ver fatalities, y (todavía) no he matado a nadie. Pero te recomiendo que veas esta reflexión de mi filósofo preferido http://usuarios.arsystel.com/zzazz/varios/Explorar0001.jpg
(ya se que está torcida, que no me muerda nadie).

 
At 5:20 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

A mí es que un polo con tantos sabores me parece un poco zurriagoso también. Es como comerse cinco flashes seguidos. Vamos, ya recuerdo yo que los cortes de helado que tenían más de dos sabores me cansaban, y lo que me reí cuando Homer abre una por una todas las tarrinas de helado de chocolate, vainilla y fresa y sólo se ha comido el trozo de chocolate.

¡No he dicho la "cantidad de mierda" que nos metiéramos! He dicho que era un experimento para ver qué le pasaba al cuerpo humano al ingerir esos puzzles de artificio. Saharawy, siempre me malinterpretas... Estoy empezando a pensar que me odias.

Jajaja me alegro mucho de que por fin alguien comente una imagen. ¡Gracias zzazz!

 
At 9:09 p. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

De verdad chico, te infravaloras, no puedes dar las gracias por alabar esa imagen. Me has hecho volver a examinarla y de nuevo la misma reacción. Creía que era imposible igualar la mezcla Hitchcock/Ibáñez del incidente del helicóptero (por cierto, felicidades por aquella).
En otro orden de cosas, he estado meditando absurdeces (Pyjamarama me produce estos efectos) y he llegado a la teoría de que nuestra generación decidió dejar de ser cobaya cuando rechazó unánimemente el Cherry-Coke.

 
At 9:54 p. m., Blogger Folks ha tenido el valor de decir...

El cherry coke... Yo me enganché a eso y me puse histérico cuando no lo encontré en ningún sitio.

Y si, yo era un fan de los pirulos aunque acabara con tal saturación de sabores y dulzor en la boca que parecía que comiese arena. Pero para eso estaban... Digo yo.

¿cuando estrenan esa película? ¿y cuando sacarás el "A night at the dark ass hole?

 
At 9:55 p. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

Amis, Pontos y Dogos esos sí que molaban ;> Lo de Tu Clave es Jonás debería ser considerado como crimen contra la infancia, porque yo esos libros seguía leyendo hasta que ganaban. ¿Que volvía a morir? Sin problemas, regresaba al último punto medio decente y otra vez.
Dios, lo del Cherry Coke, es verdad. Yo todavía tengo una sombrilla de publicidad de esa bebida infame. En una marcha de las que organizaba mi colegio, nos dieron eso en lugar de coca-cola. Casi almorzamos monjas fritas.

 
At 2:15 a. m., Blogger Darth Pomada ha tenido el valor de decir...

Hay que andar con ojo porque el ptaschup y el kolchkaptrato son una MEZCLA EXPLOSIVA.

 
At 3:11 a. m., Blogger The Slayer ha tenido el valor de decir...

Lo mejor que se podia hacer con un adoquin era arrearle un martillazo. si, ya se que es violencia gratuita y explicita, pero era la unica forma de conseguir fragmentos que cupiesen la la boca de un ser humano!

 
At 4:12 a. m., Blogger Saha ha tenido el valor de decir...

¿sólo lo piensas? joder, tendré que esforzarme más para que estés 100% seguro de ello.

 
At 4:52 a. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

el otro día tomé un helado de chicle con petazetas. Está buenisimo. Y el bar mola mucho

 
At 1:46 p. m., Blogger cris ha tenido el valor de decir...

Pues yo les compraba Zeta Petas a mis hijos y gorrinadas similares para comerlas yo también. Serán un esperimento químico pero de están muy buenas y de algo hay que morir.

 
At 1:47 p. m., Blogger cris ha tenido el valor de decir...

"x" ...le he dado a la "s" en vez de la "x" en Experimento, pero me sabía que era con "x" que conste.

 
At 2:03 p. m., Blogger Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx ha tenido el valor de decir...

Oye, una pregunta. Llevo meses intentando poner una foto de fondo en mi blog... y no lo he conseguido. ¿Cómo lo has hecho tú? Explícamelo please...

 
At 2:17 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

¡Vaya, ZZAZZ, gracias de nuevo! "Con Rajoy en los Talones" me quedó bastante decentilla (si alguien no la vio, está en VIRUETE.COM, en el artículo de Rajoy y el Helicóptero). En cuanto a la Cherry Coke, supuso una confusión para mi paladar: primero me pareció horrible, luego no estaba tan mal y finalmente ni chicha ni limoná. Eso sí, tanto el diseño de la lata como los anuncios siempre me parecieron atroces. (Heeey Cherokeeee, qué espanto)

Verás, FOLKEN, más que el dulzor o la mezcolanza de sabores (en serio, el Tubi-Tabi era totalmente plastoso), se trata del nombre. PIRULO. En mi barrio, si te veían siendo "ese que se está comiendo un PIRULO" probablemente te molieran a palos. Y de cualquier forma, habiendo helados con nombres tan discretos como "twister", "calippo" o "drácula", para qué arriesgarse con el Pirulo...
En cuanto a la peli no lo sé, yo sólo me he encargado del cartel. De los juegos de Bonestripper Inc. tampoco tengo mucha idea, eso es cosa del teniente...

Valiente MOSQUEPERRA, ¿Es la sombrilla de "esa bebida infame" del mismo color que la lata? Es decir, roja y negra, a brochazos... ¡Porque si es así, la alegría de la playa! "Es que es mu Warhol, tío" (¿alguna vez oísteis esa frase? ¿Y alguna vez usada apropiadamente?)

Lo de las fotos es complicadillo, VIRUETE. Siempre te queda el recurso de dibujarlo tú, aunque viendo cómo está de exigente el público de tu web, cualquiera se arriesga con experimentos. Yo alguna vez guardé un tubo de tubigum, pero lógicamente mi madre los tiraba. Por eso mueren tantos viejos con la casa llena de basura: una vez libres de madre, se dedican a acumular y acumular (fruto del trauma infantil, claro).

 
At 2:29 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Lo sé, DARTH POMADA. Y luego "río volverse melcocha, puaj".

No es tan violento, THESLAYER (lo escribo junto, que ya es costumbre): con el turrón se hace lo mismo. Y ciertamente es la única manera de comerse un adoquín sin perder puntos de cordura.

Sí, SAHARAWY, hay que ver lo floja que estás últimamente. Ya sabes, "floja" en el sentido que le dais en tu tierra...

Helado de CHICLE con PETAZETAS, MARIKEIT? Eso que me recuerda los yogures Casper con sabores tan chocantes como Cola, Chicle, Leche Merengada y Cereza. ¿Cómo consiguen que los Petazetas no estallen al contacto con el húmedo helado? ¿Cómo consiguen que alguien compre ESO? ¿Y que se lo coma? ¿Y QUE LO RECOMIENDE? Jo tía estás enferma; qué mal rollo karma llevas, tía.

CRIS... ¿eres la clase de madre que dice "chuches"? Si mi madre no las hubiera llamado "mierdas", creo que le habría perdido el respeto... Lo de la x y la s, tranquila: te he leído lo suficiente como para defender tu cultura a cualquier precio. Así que haz una oferta.

ELIZA DOOLITTLE, a mí me lo hizo un amigo (gracias de nuevo, MICRO) así que lo único que te puedo decir es que en mi plantilla pone esto (bueno, la url real es otra, pero como ejemplo sirve):

body {
background:#000000 url(http://www.loquesea.es/fotos/pyjamarama/week.jpg);
margin:0;
padding:20px 10px;
text-align:center;
font:x-small/1.5em "Trebuchet MS",Verdana,Arial,Sans-serif;
color:#ccc;
font-size/* */:/**/small;
font-size: /**/small;
background-attachment: fixed;
}

Intenta retocar la plantilla de tu blog fijándote en este trozo (en la parte que habla de la imagen, claro), y buena suerte.

 
At 3:43 p. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

Sí, para mi desgracia, es negra y roja, pero oye, los años que tiene y no se le va el color, ha salido buena la joía ;>

 
At 11:43 p. m., Blogger Waznei ha tenido el valor de decir...

Lo curioso es cuando descubres que esos experimentos triunfan en otros países. Sin ir más lejos, en Francia todavía tienen Cherry Coke (a mí me gustaba el diseño de la lata, lo confieso). Por otra parte, en Francia no tienen Donuts. "¿Cómo? No puede ser!", diréis. Pues sí chavales. Allí los donuts no existen. Supongo que les gusta demasiado su bollería francesa rebosante de mantequilla como para rebajarse a comer americanadas pringosas de dudosa composición. Pero lo ricas que están...

 
At 12:23 a. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

La Cherry Coke es lo suficientemente estrambótico para que los franceses den palmas con las orejas. Por otra parte... ¿sabíais que en Canarias todavía hay Mirinda?

 
At 12:35 a. m., Blogger ZzazZ ha tenido el valor de decir...

JUO! JUO! Mirinda, que fuerte. A mi me explicaron mis padres lo que era la Mirinda cuando vi el corto de Alex de la Iglesia, porque yo no la he llegado a ver en vivo.

 
At 2:49 p. m., Anonymous Anónimo ha tenido el valor de decir...

Mirinda en Canarias. Joder, otro motivo más, aparte de la farla barata y las puretas guiris ninfónmanas para visitar las "islas afortunadas". Ardo en deseos de probar una Mirinda (¿no creerían que iba a poner pureta guiri ninfómana, ¿verdad?). Yo sí llegué a beberla antes de que D. Alejandro von Kirche, la inmortalizara para siempre...

 
At 4:49 p. m., Blogger Mar Toscano ha tenido el valor de decir...

¿¿¿MIrinda????

 
At 11:32 p. m., Blogger Wally Week ha tenido el valor de decir...

Pues sí, Mirinda. Por ahí tengo una prueba gráfica. Tengo un amigo que cada vez que viene de visita le brasean con que traiga Mirindas y está harto ya.

 

Publicar un comentario

<< Home