Fascination II: Lost-ing Time

Posible logo de mi productora. Con el sello de calidad de quien no puede garantizarla... ¿Hay algo en Delaware?
Algunos juegos que suponen una inmensa pérdida de tiempo:
- El Juego de la Oca / Escaleras y Serpientes (o toboganes).
Dado que la mecánica del juego consiste en tirar el dado y avanzar, queda la victoria completamente en manos del azar (como que te toque el condón roto, don 1%), no pudiendo nosotros hacer más que experimentar alegría al agraciarnos la Diosa Fortuna con el número exacto para caer en una oca o el primer puente, o bien con tiradas altas o frustración en todos los demás casos y casillas (hmmm "Casos y Casillas", suena a disco de La Cabra Mecánica). De conseguir unas fichas que se movieran solas, como en JUMANJI, podríamos dejar el juego "jugándose solo" y dedicar el tiempo a otros menesteres, volviendo a mirar más tarde y comprobando que "ganó la ficha roja". Por lo menos en un hipódromo puedes untar al jockey para que pierda aposta.
Paralelismo con la vida: Relación de pareja. Sin cambiar la rutina un ápice, se puede igual obtener premio (avanzar de oca a oca y tirar de nuevo) que duro castigo (tres turnos sin jugar). Igualmente, lo que ayer pareció un detalle maravilloso a tu pareja, hoy puede parecerle que "le agobias y no le dejas espacio".
Si a pesar de todo, quieren jugar: No olviden que la casilla LABERINTO nos devuelve a la casilla número 30 (que generalmente es un robot con una bombilla por nariz; yo habría puesto un minotauro o al pelirrojo de Humor Amarillo).
- El Cinquillo.
Se reparten cartas e igualmente el azar marcará quién es el ganador. Aunque en un pequeño porcentaje de ocasiones se puede elegir qué carta colocar, el juego es básicamente el siguiente: si te tocan cartas altas o bajas, pierdes. Y asombrosamente, a más edad del jugador, más cartas intermedias le tocan.
Paralelismo con la vida: Referéndum. ¿De verdad crees que tus decisiones sirven para algo? ILUSO.
Si a pesar de todo, quieren jugar: Recuerden que les dije que no lo hicieran. Ah sí, la abuela tiene dos de los cincos, tres seises, dos cuatros y ningún as. En TODAS las partidas.
- El Risk.
El "gran juego de estrategia", como pomposamente se anuncia, no pasa de un simulacro muy bien orquestado (sobre todo porque en lugar de las sosas formas geométricas de antaño, los ejércitos se representan ahora con muñequitos muy vistosos). Toda tu estrategia (voy a atacar aquí porque es mi objetivo, y como mucho hago un ataque de Argentina a Colombia para que parezca que me interesa América del Sur, buajajaj qué estratega soy) realmente consiste en acumular muñequitos en un territorio y zumbar a los más desprotegidos. La habilidad del defensor consiste en sacar tiradas más altas que las tuyas y hacer eterna la partida.
Paralelismo con la vida: Los exámenes. Eliges un 85% del temario, te preparas los apuntes, los esquemas, subrayas, no duermes, no sales, no vives, en la biblioteca te llaman de tú, llegas superpreparado... y el 15% de temario que has mirado por encima te saluda desde la hoja de examen, susurrando "¡nos vemos en septiembre!".
Si a pesar de todo, quieren jugar: la mejor táctica es influir a los contrarios, dirigiendo sus miras hacia cualquier jugador excepto usted. Usen frases como "¡¡Eh, Dani (sieeeempre, sieeeeeeempre) está a punto de conquistar África!! Joder, hay que hacer algo..." o "Uuuuh, como María Eugenia se te coloque en Groenlandia, en un par de turnos lo llena de tropas y te barre." Por supuesto, hacerse el tonto es otra buena estrategia: A mitad de partida, cuando parezca que tiene la sartén por el mango y el resto de jugadores se da cuenta de que está sembrando la cizaña, mire su objetivo, abra mucho los ojos, luego mire el tablero y, haciendo teatro, gimotee "¡Noooo, joder, estoy tonto!". Efectivamente, dos territorios más y la partida es suya; fingir un error le garantiza esos turnos.
- Tres en Raya.
A lo mejor un niño de tres años no se da cuenta de que ocupar las esquinas fuerza el empate. Para el resto de jugadores, la mejor manera de ganar es no jugando, como decían en... en... en Kramer contra Kramer.
Paralelismo con la vida: Tomar el pelo a los niños. Jugando con su falta de experiencia, uno puede venderles la caza de gamusinos, el coco que se lleva a los niños que duermen poco, que si no se ponen las zapatillas el médico les va a tener que poner inyecciones, que si estudian mucho tendrán un buen trabajo cuando sean mayores y también hacerlos rabiar con el cine de las sábanas blancas o la réplica "Y yo quiero un tío en La Habana" cuando piden algo. Repito: a los niños. ¿Nos hace sentir eso realizados?
Si a pesar de todo, quieren jugar: Este blog es de contenido poco apropiado para niños, así que haz el favor de dejar el internet ya o se lo diré a tu padres y te quitarán el móvil y las cartas Magic.
- Tute / Brisca / Pocha.
Aunque parecen tres motes de novela de Cela, en realidad se trata de variaciones de "La carta más alta", pero con el orden algo cambiado (as, tres, rey, caballo, sota...) para que parezca más interesante. En realidad, el juego podría estar bien si no fuese porque siempre hay uno (por lo general tu abuelo) que sabe qué cartas tienes, en qué orden las vas a tirar, las bazas que cada uno va a ganar, las asignaturas que te van a quedar para septiembre, lo que vas a soñar esa noche y qué es en realidad el archivo que estás bajando del emule bajo el nombre "NationalGeographic_Depredadores-Spanishdivx.mpg".
Paralelismo con la vida real: Hacer cosas a escondidas de los padres. Saben lo que haces encerrado en el baño tanto tiempo, o por qué siempre descuelgas la alcachofa de la ducha. Saben por qué comes tantas mandarinas (como si fumando sólo te oliese el aliento, mejor que te restriegues unas mandarinas por el pelo y la ropa también). Anoche te oyeron llegar a las cuatro, pelearte con la cerradura, dar tumbos, soltar una risilla, caerte al intentar quitarte la ropa y hasta mandarle un mensaje a algún coleguilla diciéndole "qué poedo yevoooooo". Se están haciendo los tontos, pero siempre tienen el as. Y si lo tienes tú, ellos tienen la pinta. Desiste, chaval.
Si a pesar de todo, quieren jugar: tengan presente que el siete quita perete.

14 Comments:
Que cierto todo. El cinquillo y la oca nunca me han gustado. Y al Risk me quiere engatusar mi hermano pero todavía no ha colado. En el tute procuro no jugar con adultos (yo no me lo considero). Los paralelismos son geniales el tiempo que desesperantes, por lo auténticos.
Sin ánimo de ser pedante, la película en cuestión era "Juegos de Guerra"
Buenas tardes, Wallys, Wilmas, Herberts, etc...
Si me lo permiten, voy a poner una pica en Flandes. He de confesar no sin cierta verguenza que entre mis conocidos no hay NINGUN "Dani". De hecho, desde que finalicé la supuesta Educación General Básica (¿y con esto pretenden que me abra paso en el mundo? ¿de verdad creen que saberme los afluentes del Miño me va a ayudar en algún sitio que no sea un concurso televisivo?) que no he tenido contacto con ningún Daniel, y de eso ya hace década y media por lo menos.
Aprovecho la ocasión para romper otro tabú establecido en este blog, afirmando que me encanta "Moulin Rouge" (ya ve como son las cosas, a mí si me hizo ilusión ver cantar al McGregor...)
Por lo demás decir que me encanta su capacidad para la sátira y para tratar los temas más banales de una forma mucho más amena que la que la propia realidad nos brinda. Mal que me pudiera pesar (a mí o a usted, quien sabe) admiro su verbigracia, siga así.
Se nota que hs jugado al risk y que al menos hace tiempo le dabas a las magic.
Como ha dicho el señor, o señora anterior, hace usted amena la realidad banal y las costumbres sociales absurdas.
Mi perro es más bonito que tu productora
Señor, señor... Sé que el nombre confunde, pero cualquier referencia al mismo pregúntele a mi padre... o mejor a mi abuelo, que fue el que inauguró este linaje.
A mí me gusta el risk, y el cluedo y muchísimos otros juegos. Directamente soy una ludópata, si hay que jugar al cinquillo se juega, con 2 copas de más y buenos amigos el cachondeo está asegurado.
Vamos que si el juego en sí es una patata siempre se puede solucionar con alcohol en las venas.
Menos el monopoly, ¡Dios es el juego eterno!, lo odio desde una partida que duró 7h y porque lo dejamos.
Pues haces muy bien, ZZAZZ.
Bueno, PACO R, ¿es que no pueden decir la misma frase en varias películas? ¿Qué tiene Matthew Broderick que no tenga Dustin Hoffman, eh? ¡Hasta hicieron de padre e hijo una vez! (interpreto tu comentario como una contra-broma a lo de Kramer contra Kramer)
Entre mis conocidos tampoco hay ningún "Dani". Bueno, hubo uno hace muuucho tiempo que se ajustaba al tipo de "puto Dani" que "siempre hay". Ya sabemos que la palabra "siempre" rara vez se usa de forma apropiada. "Siempre te seré fiel" o "Estaré contigo siempre", o incluso "Siempre Coca-cola" (pues anda que no hay sitios donde te ponen Pepsi de los cojones). Ergo el "siempre" de "siempre hay un puto Dani" debe interpretarse como "suele haber un puto Dani". Y el "Dani", en ocasiones debe interpretarse como "siempre hay un graciosillo/notas/egocéntrico/plasta en los grupos, sobre todo en el metro". Ah, Moulin Rouge es una mierda; no, no es una opinión. ES UN HECHO.
FOLKEN, claro que he jugado al Risk. No puedo criticar una cosa sin conocerla (que lo hagan los demás, es tema aparte...) A Magic jugué bastante, sí. Aunque nunca de manera febril (ahora raro es que un jugador pase de los catorce años). Ojo con meterse con Mighty Cottonbilb, que soy muy sensible al respecto.
UK34-D (¿46? ¡No flipes!), con dos copas y buenos amigos es raro que no te lo pases bien aunque sea cantando "El Rock de Maripuri", de modo que no me vale la excusa para ningún juego. En cuanto a que el Monopoly es eterno, su mayor fallo está en que no se trata de que un jugador gane, sino de hacer que los demás pierdan. Y claro, se extiende hasta la eternidad. Pero vamos, que el Risk no es precisamente corto.
a un amigo le tenemos prohibido jugar al risk con los demás, no puede estar siquiera en la misma habitación, supongo que aunque no ganase las partidas, fue él quien se hizo con la verdadera esencia del juego... lo divertido no es ganar, sino no dejar ganar a alguien jeje
Cuánta razón, pero y lo bien que sentaba cuando eras niño ganar a la oca con los amigos. Molaba, te convertías en el puto amo incluso aunque toda la actividad se redujera a lanzar un dado.
a mi me prohibieron jugar al monopoli. a mi y a 5 amigos mas. Casi acabamos a hostias.
pero para juego tonto uno que es una torre de piezas de madera que hay que ir quitando sin que se caiga.
Besos
Sí LUKASS, esa maniobra entre el grupo con el que solía jugar era denominada "Que-no-ga-ne-Ti-to." (Tito no soy yo; por eso ganaba casi siempre)
A mí no me sentaba especialmente bien ganar a la Oca, MOSQUEPERRA. Es tan reconfortante como ganar en las carreras, y al menos en esas ganas dinero.
Pero sí, de pequeño me gustaba la Oca.
Se llama Jenga, LULAMY. Yo con el Monopoly no acababa a ostias pero sí me enfadaba, sobre todo con mi hermana.
¡Dios, Dios, Dios! ¿Por qué descuelga alguien la alcachofa de la ducha? Me ha dejado usted en ascuas. Yo me la pelaba dejando la alcachofa en su sitio, por eso me intriga su frase...
Por lo demás, totalmente de acuerdo con su post. Siempre he sido un ludópata de juegos de mesa. Deseaba con toda mi alma el Risk hasta que jugué la primera vez. Pero es que yo casi no dormía buscando la forma de conseguir un juego llamado Anatakarana que vendía la revista Más Allá. Finalmente no pude comprarlo y creo que por eso me quedó salud mental suficiente para poder jugar al rol. Bueno, eso y que dejé también de comprar la chufla del Más Allá.
De hecho, el protagonista de la maniobra "Que-no-ga-ne-ti-to" es conocido entre sus compadrs por no haber conseguido ganar en su vida ni una sola aprtida de Risk. De ahi que normalmente acabe pasando un tornado (efecto Twister) por encima del tablero y mandando la partida a hacer gargaras, para poder dedicar el tiempo a algo mas productivo.
Que yo sepa solo hay 3 cosas relacionadas con los juegos de mesa que sean capaces de hacer enfadar a nuestro afable amigo Wally :
1-. Jugar con su hermana al Monopoly.
2-. Que la Indalecia le vapulee (y por ende, a los que jugamos con el) un par de veces seguidas al Maraton
3-. Que un servidor le gane por octava vez consecutiva al "¿Quien es quien?" (pero adivinando 2 o 3 personajes a la vez, que uno decia el que era muy facil...)
MULDER, lo de la alcachofa lo hacen (en teoría) algunas tías. Aunque no faltará al que le guste sentir chorrillos en algún punto entre sus piernas, que hay de todo por ahí. Oh, recuerdo los tiempos del "Más Allá", cuando infundía algo de respeto. Ahora, como la "Muy Interesante", ha caído tan en olvido que no la tienen ni en las salas de espera.
THESLAYER, No me enfada perder al Maratón contra "El País de la Ignorancia" (qué juego tan maravilloso), en realidad lo que hace es que me sienta un inculto de tomo y lomo. Pero al menos, reímos. Lo del Monopoly me pasaba de pequeño, y no jugamos tanto. ¡¡Lo del ¿Quién es Quién? sí que me jode, maldito brujo escudriñante!!
También me jodió una vez que ganó Laura al RISK porque mis "le faltan dos territorios para ganar" no fueron escuchados por los jugadores que podían hacer ALGO para evitarlo. Puto RISK. Refuérzalos con la caballería.
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